Por la crisis petrolera, YPF aplica una reducción de tarifas de entre el 4 y el 10% a empresas de servicios

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El director de YPF en representación de Chubut, Jorge Gil, confirmó la decisión de la operadora de aplicar una reducción de tarifas a empresas de servicios regionales del orden del 4 o 5 %. Explicó en diálogo con Actualidad 2.0 que el ajuste llega a un 10% en el caso de empresas contratistas de servicios especiales referidos a perforación y rectificación y reparación de pozos. Consideró: “tendrán que ver en qué aspecto la industria en general puede ir mejorando los esquemas de productividad con distintas organizaciones de trabajo y equipamientos. Es un tema que se tendrá que ir analizando y negociando con cada una de las empresas”. Indicó que “esto exige una readecuación porque frente a un fenómeno de crisis cada parte debe revisar cómo puede efectuar aportes para paliarla. Si no el tema se soluciona con la teoría neoliberal de comprar petróleo en el exterior, que es más barato”, expresó. Gil opinó que los combustibles tendrán que seguir subiendo. “Van a tener que aumentar más que el promedio que reajuste los salarios el sector petrolero y tendrán que estar en línea con el reajuste global de los salarios de toda la economía”.

Gil mencionó que en el caso de las empresas regionales la reducción de tarifas es “en promedio de entre 3 y 5% por la estructura de costos en la negociación que se efectuó con cada una”.

Consultado sobre de qué manera pueden absorber esa reducción, Gil explicó: “usted puede requerir disminuciones en los precios en los servicios en la medida en que optimice la productividad; tendrán que ver en qué aspecto la industria en general puede ir mejorando los esquemas de productividad con distintas organizaciones de trabajo y equipamientos. Es un tema que se tendrá que ir analizando y negociando con cada una de las empresas”.

Negó que las otras variables sean una posible reducción de puestos de trabajo o salarios. “Son temas de aprovechamiento de la estructura organizativa, tecnológica, del layout de las empresas, organización del trabajo, requerimientos de los inspectores de las operadoras; esto exige una readecuación porque frente a un fenómeno de crisis cada parte debe revisar cómo puede efectuar aportes para paliarla. Si no el tema se soluciona con la teoría neoliberal de comprar petróleo en el exterior, que es más barato”, expresó.

Consideró que esa teoría sería “peor” porque “la base de la economía productiva del país si se abre totalmente el país a la llegada de producción industrial china o de petróleo barato de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) o de Estados Unidos la estructura industrial del país desaparece en menos de un año. No hay forma de resistir un embate de estas características. Por eso me parece inteligente adoptar estos criterios para articular esfuerzos de todos los actores para elaborar una estrategia que permita mantener un modelo que en el caso argentino sigue dependiendo del mercado interno”, especificó.

Respecto de los cuestionamientos por parte de analistas, que consideran que se está sosteniendo artificialmente un precio más alto al interior del país en base a incrementos en precios de combustibles, Gil dijo no estar de acuerdo estoy tan de acuerdo con ese enfoque. El subsidio apunta a mantener niveles de ocupación y el efecto natural que va a tener esta situación crítica es una crisis de ganancias. Las operadoras no tendrán los niveles de rentabilidad de los últimos cinco años atrás.

“Esos analistas quizá sean del norte o centro del país que no comprenden la dinámica económica de la Patagonia. Nosotros descansamos exclusivamente en el precio del petróleo; sin la defensa del valor actual del mismo la productividad sería inviable. Incluso el precio sostén esta en algunos casos por debajo del valor de producción”, resumió.

Y añadió: “la posición de los gobernadores, de los sindicatos petroleros, las cámaras contratistas y operadoras coincide en el eje central de tener un modelo nacional que pueda hacer frente a una crisis deflacionaria de precios que es de competitividad geopolítica que se está dando en el mundo capitalista actual”.

“Cuando hay que mantener un nivel de actividad y la estructura de precios de mercado no permite mantenerlo, como es el caso actual, la única alternativa es el subsidio, que el Estado intervenga subsidiando a productores, trabajadores, a empresarios”, enumeró. Esto lo puede hacer distribuyendo el costo del subsidio a través de los productos finales como nafta y gasoil”, puntualizó.

SUBA DE COMBUSTIBLES

Además, consideró que los combustibles tendrán que seguir subiendo. “Van a tener que aumentar más que el promedio que reajuste los salarios el sector petrolero y tendrán que estar en línea con el reajuste global de los salarios de toda la economía en su conjunto”.

Afirmó que podría tratarse de un aumento de alrededor del 30% de acá a fin de año. “Es una hipótesis personal”, aclaró y mencionó que sería necesario para mantener “la inversión en la cuenca del Golfo o en Vaca Muerta tal como está previsto en la planificación del rol que le cabe al petróleo en la estructura nacional”.

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