Rudy Ivancich: “Me puse de novio con el triatlón y me ordenó la vida”

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Roldolfo Ivancich, más conocido como Rudy, es un joven raditelense de 29 años edad al que el deporte, y especialmente el triatlón, le cambiaron la vida. Con 130 kilos se introdujo en la disciplina para perder peso y hoy es uno de los exponentes que nos representará junto a un grupo de atletas locales en competencias europeas.

Rudy tuvo una vida siempre ligada al deporte. Primero en el club calafate donde jugaba con amigos, luego en Hindú Club de Buenos Aires donde jugó profesionalmente y desde el 2011, luego de dos años de inactividad por una lesión, en el triatlón.

Este fin de semana estará corriendo el triatlón Rada Tilly que se llevará a cabo en la playa de la villa y en junio lo espera una competencia de dos “Medio Ironman” en Italia y en Suiza. Además, en esta entrevista, nos cuenta una anécdota maravillosa de lo que genera esta disciplina que se realiza a base de esfuerzo y sacrificio.

 

¿Cómo llegaste al triatlón?

 

Yo jugaba al rugby junto a Pablo Marcos en el club Calafate. Él dejó el rugby para dedicarse al triatlón. Siempre fuimos muy amigos y una vez lo fui a ver al gimnasio para decirle que quería bajar de peso. Yo me había roto la rodilla jugando al rugby en Buenos Aires en el Club Hindú y estuve dos años sin poder correr.

Le dije: “che Pablito cómo es esto que estás haciendo de correr ironman, yo quiero hacer eso”. Y me quedó mirando como diciendo “gordo, sabes los que tenés que hacer para hacer esto”. “Tenés que entrenar”. Si s,i yo voy a entrenar le dije.

 

¿Cuáles fueron tus primero pasos en la actividad?

 

Lo primero que hice fue arrancar con la bici. Yo siempre anduve en bici. Entonces me iba desde Rada Tilly a entrenar al Km3 al rugby en bicicleta. No tenía un mango para ir a entrenar y si hacía dedo por ahí llegaba tarde. Entonces me iba en la bici y el entrenador Hugo Bustos me decía: “venite en bici que yo después te llevo”. Nunca me llevaba. Pasaba tocando bocina. Pero bueno, estas son cosas que te terminan ayudando.

También yo soy muy amigo de los Sosa, que son los de Aquarium, que hacen toda la movida del triatlón acá en Comodoro y dije: “voy a ir a ver una carrera para ver cómo es” y los acompañé a Concordia que ellos tenían que correr y ahí cuando vi pensé: “yo tengo qué hacer esto”. “No se cómo lo voy a hacer pero lo tengo que hacer”.

 

¿Cómo te llevabas con las disciplinas del triatlón? (natación, pedestrismo y ciclismo)

 

Estuve 20 años casi sin nadar. Nadábamos en la escuela con el Tano Pizzi; que nos enseñaba ahí a nadar, que en realidad no te enseñaba, te castigaba con la pileta por no ir a correr al velódromo –se ríe Rudy y agrega- Tuve que aprender a nadar de cero. Yo soy un ladrillo, vos me tirás al agua y me hundo. Nado para sobrevivir, no nado para el triatlón. Me llevó dos años, casi, aprender a nadar.

Con el tema de correr tenía la rodilla bastante comprometida porque se me desprendió todo el cartílago de la rótula y se me había cortado un ligamento. Me tuvieron que operar y me limaron todo el cartílago en una operación chotísima. Después de la operación tenes que esperar un tiempo hasta que se arma el cayo o tipo una artrosis que se terminan en sobrehuesos y que cierto movimientos por ahí todavía me cuesta hacerlo; pero plata y miedo nunca tuve.

 

¿De qué modo te preparas para encarar las competencias?

 

Según lo que tengas que hacer te vas preparando. Pero yo hago todo mal. Para correr medio ironman tenés que entrenar de cierta manera, hacer ciertas cosas, etc. Tenes que respetar ciertas rutinas. Yo no hago nada de eso. Corro lo que tengo ganas, lo que me hace bien y lo que me divierte.

Si hago: tres veces por semana natación, tres veces trote y tres por semana bici. Todo eso hay que tratar de ubicarlo en una semana.

 

¿La limentación?

 

La alimentación es lo más difícil del mundo. La alimentación es lo más dificil para mí que yo como medio plato de más y engordo cuatro kilos. Mantenerme en peso es lo peor que hay. Pero bueno, más o menos te ordenas. Antes cuando jugaba al rugby yo creía que estaba groso y era un cerdo inmundo, divino, que lo que comía no lo bajaba en cuatro partidos de rugby.

Pero te ordenas un poco y quieras o no hay cosas que no comes. Pudeo llegar a comer un poquito de más después de correr una carrera: “me lo gané me como una porción más de asado”. Pero no mucho porque el cuerpo se acostumbra a comer sano. Es todo el tiempo un esfuerzo para mí porque genéticamente estoy destinado a ser gordo.

 

¿Qué fechas importantes tenés en el calendario de acá en adelante?

 

Este fin de semana que bien corremos en Rada en un circuito Short y en junio nos vamos con gente de Comdoro y Rada Tilly a correr dos “Medio Ironman” en Italia y en Suiza. El tres de junio nos vamos y corremos el 7 en Suiza y el 14 nos vamos a Italia que corremos en Pescara. De acá nos vamos: Pablo Marco, Villata, Marcelo Ferreyra, Ricardo Catalán y yo.

 

¿Cómo se sustentan este tipo de viajes?

 

Sale de mi bolsillo y del main sponsor que es mi papá –ríe-

Siempre están ahí para darme una mano en lo que sea desde cocinarte hasta el préstamos de la tarjeta de crédito para las inscripciones. Pero bueno, si no te ayudan ellos no te ayuda nadie. Más allá de que siempre hay gente que te termina ayudando de una u otra manera.

 

¿Qué le recomendarías a aquellas personas que están con ganas de comenzar a hacer triatlón? ¿Por dónde empizan?

 

Que empiecen por donde tengan ganas. Por correr, por pedalear, por nadar. Está bueno por ahí empezar con pruebas combinadas como correr y andar en bici. Porque correr corremos todos porque tenemos dos piernas  y solamente hay que empujar una y después la otra la va a seguir porque si no te caes al piso; pedalear, casí todo el mundo sabe andar en bici. Por eso están buenas las pruebas combinadas porque es menos aburrida.

Siempre está bueno también hacer actividad en grupos. Yo por ejemplo los martes hago 100 km solos. Salgo de mi casa, y desde que salgo hasta que vuelvo me quiero volver. Y trato de irme lo más lejos posible para no volverme y que volverme me cueste. Entonces me voy hasta Caleta Córdova y cuando estoy alla digo: “ahora tengo que volver LPM”, y hay que agachar la cabeza y volver.

 

¿Cómo influyó el triatlón en tu vida?

 

Yo soy muy vago y si no me busco algo para ordenarme… Algunos se ponen de novios y  los ordenan las novias. Yo me puse de novio con el triatlón y me ordenó la vida.

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La anécdota

Estaba corriendo un triatlón en Pucón, Chile. Después de haber nadado me subí a la bici y al km 20 más o menos pincho. Le cambio la cámara rápido y se ve que la puse mal o algo y a los 100 metros se me vuelve a pinchar la bici. No podía hacer nada porque ya no me quedaba nada para arreglarla entonces le empecé a gritar a los que pasaban que me tiraran una cámara, pero ni bola me daban.

Así que agarré la bici y llegué hasta uno de los retomes que tiene el circuito y nada. No sabía qué hacer. Entonces dije: “ya fue me voy hasta el centro”. Agarre la bici y me fui en llanta hasta el centro que eran 20 km del circuito. Estaba muerto porque con la bici así tenía que hacer el triple de esfuerzo.

Cuando llegué dije “ya fue, abandono, hasta acá llego”. Y ahí estaba Pablito Marco que me agarró y me empezó a cagar pedos para que no abandonara que faltaba poco y que yo podía. Eso me motivó y seguí. Y justo cuando había vuelto a salir, un chileno en la ruta, que trabajaba para un equipo, se ve que me vio fusilado y me dijo: “tomá, usa esta rueda”, y me dio una rueda entera para que terminara la carrera. Y la pude terminar.

No sabes lo que fue eso. Iba pedaleando y llorando. Fue una cosa increíble.

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