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Un trabajador petrolero de Kilómetro 8 y su pareja terminaron presos luego de protagonizar un escándalo en un hotel alojamiento de la zona norte de Comodoro Rivadavia. Los dos estaban en avanzado estado de intoxicación y cuando se terminó el turno reclamaron una hora más sin costo, pero ante la negativa rompieron todo, amenazaron y golpearon a empleadas y mujeres policías.

El escándalo tuvo lugar en horas de la mañana de ayer en un hotel alojamiento ubicado entre Kilómetro 5 y Kilómetro 8. Lo protagonizó una pareja que tiene domicilio en el último de esos barrios y cuyas identidades no fueron suministradas.

Según la información a la que accedió Diario Patagónico de fuentes oficiales, el ingreso de la pareja se registró a las 6:30 y el turno se cumplió a las 8:30. A esa hora los llamaron de la conserjería para avisarle que debían desocupar la habitación, pero el hombre demostró que no tenía intenciones de irse porque al parecer el sueño comenzaba a vencerlo.

“Mirá, me voy a quedar una hora más y no pienso pagarte porque esta habitación no es lo que me prometieron. Yo pagué por otra cosa”, le habría dicho a la telefonista antes de cortarle la comunicación.

A los dos minutos la empleada insistió y le hizo saber que si su deseo era ocupar el espacio por otros 60 minutos, entonces debía abonar determinada suma, pero el individuo se malhumoró y le dijo que si seguían molestándolo las mataría, haciéndoles saber que tenía un arma de fuego en su poder. “Las voy a cagar a tiros”, serían las palabras utilizadas en la amenaza.

Tras la comunicación, que también se interrumpió de manera repentina, comenzaron a escucharse fuertes ruidos procedentes de la habitación que ocupaba la conflictiva pareja. Gritos y amenazas retumbaban en las instalaciones cuando ya faltaban pocos minutos para las 9 de la mañana y el sol comenzaba, lentamente, a entibiar la ciudad.

“Te voy a matar” decía el iracundo mientras arremetía a patadas contra la puerta que conecta con el pasillo de tránsito del personal del hotel.

DETENIDOS

A todo esto fue anoticiada la policía y una dotación de la Comisaría Don Bosco se presentó en el lugar, escuchándose el escándalo desde el portón de ingreso.

Para entonces el individuo había logrado introducirse por una pequeña ventana que se encuentra camuflada en un armario y que se utiliza para realizar los pagos y entregar los pedidos de bebidas o comidas. Por ese lugar llegó hasta donde estaban las empleadas y al menos una de ellas recibió golpes por parte del desaforado.

La policía logró reducirlo y esposarlo, aunque al llegar a la habitación para constatar los daños se encontró con la pareja y ella también sacó a florecer su ira, arremetiendo con rasguños y mordiscones contra las mujeres policía.

La novedad fue pasada a la guardia de Fiscalía y de esta a la Oficina Judicial, donde la juez Raquel Tassello ordenó que se mantenga el arresto de ambos hasta hoy, cuando serán sometidos al correspondiente control de la detención y apertura de investigación por los delitos de amenazas, daños, lesiones y atentado contra la autoridad.

A todo esto, la policía secuestró el auto en el que se movilizaban los aventureros, sobre el cual se informó que se trata de un Honda Civic.

También se confirmó que en la requisa efectuada en las instalaciones no se encontró arma de fuego alguna, agregándose que el detenido, de 36 años, es un trabajador petrolero y ella, de 29 años, es ama de casa. Ambos tienen asentado el mismo domicilio en Kilómetro 8.

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