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Gustavo Flores fue ultimado de un tiro en la cabeza. Iba en el asiento trasero de una Ford Ranger en la que un grupo de hombres se desplazaba por el barrio Máximo Abásolo, indicaron fuentes oficiales. El disparo ingresó por una ventana del lateral izquierdo. Los presuntos autores del ataque serían Cristian “Chucky” Monsalvo y supuestamente un hermano. Se trata del tercer homicidio ocurrido en Comodoro Rivadavia en sólo 36 horas.

Un disparo terminó ayer por la tarde con la vida de Gustavo Flores (32), un joven que transitaba como acompañante en una camioneta junto a un grupo de personas por el barrio Abásolo. De esa forma, se convirtió en la tercera víctima de homicidio en 36 horas, luego de la muerte de Oscar Vargas, alrededor de las 7:30 del sábado y de Héctor Arismendi en horas del mediodía de la misma jornada, aunque este caso no tendría ninguna relación con los dos anteriores.

Eran alrededor de las 18:50 de ayer. Flores, quien vivía en el Abásolo, viajaba junto a un grupo de hombres en una Ford Ranger -dominio IYY 526- por la calle Forjadoras Patagónicas, en cercanías de la Manzana 37, cuando un disparo perforó el cristal de la puerta trasera izquierda y lo hirió en la nuca.

Sus acompañantes al ver que sangraba lo trasladaron de urgencia hasta la Clínica del Valle, ubicada en Ameghino, entre Saavedra y Alsina. Llegaron en contados minutos, pero Flores ya habría fallecido, confirmó la fiscal Mónica García, que tomó intervención en el caso.

Pericias en la camioneta

Mientras personal policial de la Seccional Séptima trabajaba en el caso y se conocía que el joven había muerto, afuera de la clínica aún quedaban manchas de sangre que evidenciaban la magnitud de la herida que sufrió en la zona de la cabeza.

El panorama era desolador. Sus familiares ya estaban en el lugar, mientras tanto se aguardaba la llegada de Criminalística para realizar las primeras pericias a la camioneta, que fue estacionada a una cuadra, a escasos metros de la esquina con Alsina.

Allí junto a la Ford Ranger gris con vidrios polarizados, estacionada sobre el frente de una vivienda, se encontraba el conductor, pieza clave para reconstruir el caso.

El hombre fue indagado por personal de la Brigada de Investigaciones que también llegó al lugar, al igual que policías de las seccionales Primera y Segunda por tener jurisdicción en la zona de la clínica.

Según se supo, testigos del ataque quienes dieron aviso al personal policial de lo ocurrido, describieron como principales sospechosos a Cristian “Chucky” Monsalvo y supuestamente también a un hermano.

La camioneta habría sido atacada con una pistola 9 milímetros, lo que se busca determinar mediante las pericias científicas.

Al cierre de esta edición personal policial continuaba trabajando en el caso, con un hermetismo absoluto y tratando de confirmar diferentes datos, entre ellos quiénes viajaban en la Ford Ranger y también si otra camioneta fue baleada, ya que según las primeras versiones detrás de la misma habría ido circulando otra camioneta. Sin embargo, todo esto es materia de investigación.

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