Compartir

Los vigiladores nucleados en el Sindicato Unico de Custodios y Anexos de la República Argentina acataron ayer la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo y por lo tanto comenzaron a suministrar combustible a los camiones en la planta de tanques de YPF.

Tras 24 horas de retención de servicios, los trabajadores de la seguridad resolvieron levantar la medida de fuerza destinada a protestar “por la persecución sindical” contra un miembro de comisión directiva y un delegado.

El secretario gremial del sindicato, Julio Gutiérrez, indicó que la conciliación fue dictada a las 14 de ayer. La resolución fija como el primer encuentro de partes el viernes a las 13.

En la mesa de negociación estarán representados además de la organización sindical, la operadora YPF y la firma Expasa, empresa de servicios que tiene a su cargo a los trabajadores.

“Entendemos que la gente de Buenos Aires interpretó bien nuestro reclamo y la empresa Expasa también, así creemos que vamos a llegar al final que nosotros pretendemos”, afirmó Gutiérrez.

Desde el lunes los trabajadores permanecieron en el ingreso a la planta, ubicada en Kilómetro 3, sin prestar servicios por lo que los camiones que distribuyen combustibles no lograron cumplir con el servicio. El ingreso no estaba vedado. Sin embargo, la carga del combustible es una de las tareas de los vigiladores por lo tanto al retener servicios los camiones ingresaban pero no reponían la carga.

Desde el sindicato se denunció que el sector de seguridad patrimonial de YPF “tomó la medida de sacar a un miembro de comisión de uno de los puestos de trabajo sin causa alguna, sacándolo del yacimiento y después querían volver a hacer lo mismo con un delegado de la planta de combustible”.

 

Compartir