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Una leyenda de la Selección de rugby de Nueva Zelanda perdió la vida tras un accidente con su auto en el sur de Francia. Su esposa Alana también falleció mientras que su hija, de dos meses, se encuentra en estado crítico.

El mundo de rugby se encuentra de luto. Una gloria como Jerry Collins, que supo ser capitán de los All Blacks, la Selección de Nueva Zelanda (mejor equipo del mundo), falleció este viernes al ser víctima de un accidente de auto en el sur de Francia. Su esposa estaba con él y también perdió la vida.

Neil Sorensen, el manager de los All Blacks, se mostró muy triste y envió sus mejores deseos a su familia: «Esta noticia nos ha sorprendido a todos, y todo nuestro apoyo está con las familias de Jerry (Collins) y Alana (su esposa) en estos momentos terriblemente tristes. Les ofrecemos nuestras más profundas condolencias».

Collins, de 34 años, disputó 48 partidos con la Selección de Nueva Zelanda, siendo el capitán en tres oportunidades. Actualmente, se desempeñaba en el club Narbonne, un elenco de la segunda división francesa.

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