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Los cuatro imputados de integrar una banda que se dedicaba a transportar droga a la región fueron acusados en el marco del juicio que se realizó en su contra en el Tribunal Oral Federal. El delito fue tipificado como transporte agravado por pluralidad de intervinientes y las penas van de los 4 a los 9 años de prisión, mientras que las multas llegan a los 20.000 pesos.

La Fiscalía Federal acusó y pidió penas de prisión con multas a los cuatro imputados de integrar una banda dedicada a transportar droga a la región patagónica. Fue tras los alegatos del juicio que se llevó a cabo en la sala de audiencias del Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia.

Tal como lo informó Diario Patagónico en ediciones anteriores, el caso se desprendió de otra causa por idéntico delito y que fue descubierto a principios de 2011 cuando Pablo Andrés Salazar y Bruno Gerardo Chicuy trataron de ingresar 22 kilos de marihuana a Comodoro Rivadavia, pero fueron detenidos tras esquivar el puesto Esmir Avilés, cuando este se hallaba en el cruce de las rutas 3 y 39.

De allí surgieron las conexiones y la policía, con orden judicial mediante, intervino una serie de teléfonos que permitió individualizar a los integrantes de la banda. De esa manera se avanzó con escuchas, filmaciones y seguimientos.

Néstor Mateo Milicota, Carlos Alberto Tieso, Mario Herrera y Daniel Omar Bogado son los imputados que fueron acusados por el fiscal ad hoc Mariano Sánchez. El delito principal es el de transporte de estupefacientes agravado por la pluralidad de intervinientes y existen distintas responsabilidades bajo esa figura.

En el caso de Bogado fue acusado por el delito de transporte de estupefacientes agravado por la pluralidad de intervinientes. En su caso se solicitó una pena de 7 años de prisión efectiva más la aplicación de una multa de 6.000 pesos. A este se le atribuye el traslado de marihuana en una Renault Kangoo (dominio GLP-027) desde Cañuelas, provincia de Buenos Aires, hasta Puerto Madryn, algo que realizó entre el 25 y 28 de mayo de 2011.

Bogado había recuperado la libertad tras la indagatoria, al igual que el resto de sus consortes. No obstante continuó con su actividad delictiva y al cabo de unos meses fue detenido en Arroyo Verde con otro cargamento de droga.

En el puesto caminero, la policía le pidió que abriera el baúl y allí había un enorme bulto. “Es un cordero”, dijo cuando le preguntaron qué llevaba.

En la inspección había por lo menos tres policías y entre ellos una mujer que quedó son su manos atrapadas en el baúl cuando Bogado lo cerró bruscamente y se subió al comando del vehículo para escapar. Por varios metros fue arrastrada la mujer policía, al tiempo que el acompañante del ahora detenido efectuaba disparos contra los uniformados.

En la persecución Bogado resultó detenido pero su cómplice logró escapar a campo traviesa y desde entonces está detenido, pero en esa causa. De todas maneras, el fiscal solicitó en su alegato que también se dicte la prisión preventiva en la causa que es materia de juicio.

LOS OTROS IMPUTADOS

La acusación también se extendió a Tieso, Herrera y Milicota. Al primero se lo acusó como partícipe necesario de transporte agravado de estupefacientes por la pluralidad de intervinientes. La pena solicitada en su caso fue de 7 años y la multa ascendió a los 8.000 pesos.

El tapicero Herrera fue acusado como partícipe secundario del delito de transporte de estupefacientes agravado por la pluralidad de intervinientes y la pena solicitada fue de cuatro años de prisión efectiva, más una multa de 3.000 pesos. Ello, en el marco de los artículos 5 “C” y 11 “C” de la Ley 23.737.

A todo esto, Milicota fue acusado como autor responsable de la organización del delito de transporte de estupefacientes, en los términos del artículo 7 de la Ley 23.737. La pena que se requirió para él fue de nueve años de prisión efectiva y la multa fue de 20.000 pesos.

Se debe tener presente que el tribunal que llevó a cabo este juicio fue presidido por la juez Nora Cabrera de Monella y se completó con los jueces Enrique Jorge Guanziroli y Pedro José de Diego.

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