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Al cierre de esta edición los cuerpos calcinados de Ana Nahuelquir de Frank y sus hijos Ana, de 11; Fernando, de 9; Juan, de 7 y Lucas, de 5 eran entregados para su velatorio luego de haber sido sometidos a pruebas de reconocimiento de ADN en la morgue judicial. El perito ígneo Enrique Koprowski confirmó a El Patagónico que en la conexión de gas de la cocina había una manguera de goma. La mezcla de aire con la acumulación de gas por una pérdida desencadenó una explosión que desató el trágico incendio del sábado en el Stella Maris.

La vivienda del barrio Stella Maris donde el sábado a la mañana se produjo la tragedia.
Ayer el perito ígneo Enrique Koprowski, quien trabajó en el informe pericial del incendio que el sábado le costó la vida a una madre y sus cuatro hijos en el barrio Stella Maris, le confirmó a El Patagónico que el incendio de la vivienda se inició porque «explotó la cocina de gas».

Según el perito, en la vivienda existía una conexión de gas realizada con una manguera de goma que alimentaba a la cocina.

Aníbal Frank, el padre de los niños y marido de Ana, se retiró de la vivienda a las 8:30 del sábado a trabajar y según el perito él mismo confirmó que desayunó. La explosión se detectó a las 8:45 por lo que el análisis de Koprowski se sostiene en que una pérdida de gas en el horno se acumuló para iniciar la explosión que derivaría en el incendio.

«La cocina quedó inflada», graficó el perito. La acumulación de gas en el horno y alguna llama encendida, sumado a la mezcla de gas con aire, generó la explosión, dimensionó.

ENREJADOS

Ana y los niños intentaron salir por la ventana de la habitación matrimonial, pero no pudieron por la existencia de una reja que protegía la abertura para evitar robos en la vivienda, confirmó la policía.

Los niños murieron calcinados junto a su madre en la cama. La escena, fue una de las más difíciles de asimilar para cualquier investigador, policía y rescatista que trabajó en el lugar.

Algunos referentes del barrio en diálogo con este diario consideraron que habrá que debatir sobre las conexiones de servicios que tienen los habitantes del sector y el sistema de protección –enrejados en ventanas y puertas- que muchos adoptan. «Es que a veces estamos enrejados para que no nos roben y no tenemos en cuenta este tipo de emergencias», dijo una vecina.

Según los investigadores, al ser tomada por el fuego la puerta principal, ello le habría impedido a Ana -en medio de la desesperación- buscar la llave para abrir la reja de esa puerta, por lo que optó por intentar salir a través de la ventana.

Los testimonios recabados por la policía de la Seccional Tercera sostienen que se escuchó una explosión y que las llamas inmediatamente arrasaron con la vivienda de los Frank. Cuando llegaron los primeros vecinos a dar asistencia, ya no podían hacer nada. Uno cortó el paso de gas y con la poca presión de agua que existe en el sector se intentó apagar el incendio.

Aníbal Frank, devastado ante la trágica pérdida de su familia en el incendio de su vivienda ubicada en calle Código 811 del barrio Stella Maris, fue contenido el sábado por personal médico, sus familiares, vecinos, y ayer seguía acompañado también por profesionales del Servicio de Asistencia a la Víctima del Ministerio Público Fiscal.

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