Compartir

Los restos de Ana Nahuelquir de Frank y sus hijos de 11, 9, 7 y 5 años –víctimas del incendio trágico ocurrido el sábado en el barrio Stella Maris- fueron despedidos este lunes en el Cementerio Oeste por cientos de personas y quedaron en el depósito ante la falta de nichos.

Los cuerpos de Ana quedaron en el depósito del cementerio ya que no hay nicheras disponibles hasta que se habiliten nuevas plazas por falta de pago. Se cree que antes de fin de mes se dispondrá de unas 100 plazas.

Al mismo tiempo, se construyen dos nicheras nuevas con otros 48 lugares.

Aproximadamente, cuatro fallecidos ingresan al cementerio por día.

La inhumación de los restos fue en silencio e incluyó gestos conmovedores de contención para el hombre de la familia, quien se había ido de la casa minutos antes del trágico hecho que le costó la vida a su mujer y sus cuatro hijos.

La presidente de la vecinal del barrio, Nélida Leviñanco, dijo en diálogo con Diario Patagónico que hay más de 280 familias sin mensura, que no pueden conectar los servicios. Por eso hay tantas conexiones irregulares en el sector.

Consideró que deberán supervisarse las conexiones de los vecinos y mencionó que hay conexiones peligrosas habilitadas con termotanques en el interior de los módulos de las cocinas que construyó la Municipalidad para familias con escasos recursos.

Por reglamentación, el termotanque debe tener una casilla en el exterior de la vivienda para evitar accidentes dentro del hogar. «¿Quién habilitó eso? ¿Un matriculado?», se preguntó la vecinalista.

Compartir