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Una mujer de 53 años arribó ayer en horas de la mañana desde Santiago del Estero y a minutos de pisar suelo comodorense encontró la muerte tras descompensarse mientras aguardaba a su hijo, a quien vino a visitar. Aparentemente, la mujer padecía diabetes, entre otros problemas de salud. Cuando se desplomó, se solicitó la presencia de una ambulancia. De todos modos, no hubo forma de reanimarla pese a todos los esfuerzos.

Lo que debió ser un reencuentro de alegría, abrazos y besos entre una madre y su hijo, de pronto derivó en tristeza infinita y trámites burocráticos para los deudos. Según informaron fuentes policiales de la seccional Primera, en la mañana de ayer fueron convocados a la terminal de transportes céntrica ante lo que informaban como una descompensación cardíaca de una mujer, que se convertiría luego en la peor de las noticias.

Es que pasadas las 11:30 arribó a la terminal de transportes una mujer de 53 años de apellido Mansilla procedente de la norteña provincia de Santiago del Estero, descendió del transporte larga distancia y anduvo caminando con sus pertenencias buscando a familiares, cuando de pronto acusó dolencias de salud y empezó a descompensarse, por lo que debió recibir ayuda de ocasionales visitantes de la terminal.

Se llamó a la policía y también arribaría un equipo médico de una empresa privada con intenciones de reanimarla, pero vanos fueron sus esfuerzos y la mujer perdió la vida.

En medio de todo el alboroto, apareció un hijo de la víctima, de apellido Paz, quien no daba crédito a sus ojos. Había venido a la terminal a buscar a quién le diera vida, y, paradójicamente, ésta encontró la muerte ni bien pisó tierra comodorense.

Ya no era un tema policial, pero para el joven hombre comenzarían minutos de calvario ya que el médico que asistió a su madre no quiso extender el certificado de fallecimiento y desde otro lugar solicitaban la constancia de un médico de cabecera que, obviamente, en esta ciudad no existía, pero eso ya es otra historia.

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