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No pudo ser para Gimnasia Indalo, que cayó como local 70- 68 ante Quimsa de Santiago del Estero, equipo que se consagró campeón de la Liga Nacional de Básquetbol de la temporada 2014-15, tras imponerse en la serie 4-2.

El encuentro disputado en el Socios Fundadores, fue dirigido por Pablo Estévez, Alejandro Chiti y Fernando Sampietro. El mismo, tuvo parciales por cuarto de 23-17, 39-37 y 57-54.
En el primer tiempo, el «Verde» salió con muchísima intensidad jugando un partido a presión, preciso y efectivo en varias facetas. Con defensa personal sobre Aguirre y García, comenzó a construir un buen juego, un ataque variado y penetrando con asiduidad desde 45 grados por ambos costados.

El «Mens Sana» era compacto ante un Quimsa que cambió sus jugadores pensantes y esquema. Le costó al equipo de Santander. Sin embargo, en el segundo parcial, la «Fusión» salió como protagonista aunque no tuvo los intérpretes justos para aprovechar alguna desconcentración local.

No obstante, sobre el final la visita creció, el local no supo contener una jugada del ABC del básquet, como es la cortina y posterior rulo, que García en la pintura aprovechó para anotar 4 dobles seguidos, que enardeció al cuerpo técnico local.
Esa desinteligencia en defensa se tradujo en un ataque poco consistente, y con pocas pérdidas y muchos rebotes durante la primera mitad, el equipo de García se fue simplemente dos puntos arriba al entretiempo.

En la vuelta al complemento, Gimnasia Indalo nuevamente reconstruyó el score en base a una sólida defensa. Con un equipo bajo, se contrarrestó la ofensiva visitante que no pudo generar a través del contraataque, ni corriendo la cancha. El conjunto santiagueño propuso un juego muy cortado, y con un bajo porcentaje en simples, el «Mens Sana» no se pudo escapar.
No obstante, como en el cuarto anterior, el equipo de Santander levantó a través de la presión, con García clave en todo el campo. Generó desconcierto local y descontó ante el desgaste local.

En el cuarto final, la paridad se hizo notable nuevamente en el barrio Cívico, con dos equipos muy comprometidos con sus respectivos sistemas. Pero en una final, siempre tiene que aparecer alguien y en este caso fue Gabriel Deck, quien como interno, tiró desde lejos y convirtió siempre para tener un final para el infarto.

Un triplazo de Schattmann igualó las cosas y Pérez le dio la ventaja a la visita a falta de un minuto. En el final, y para el infarto, Schattmann la recuperó ante un resbalón de Pérez pero no le pasó el balón a Aguerre cuando era dos contra uno. Se marró increíblemente la acción y a falta de 9 décimas, Quimsa lo aguantó para ser el legítimo campeón.

Sin dudas, fue una temporada notable de Gimnasia Indalo, que perdió ante un digno campeón, pero los valores que impulsó el equipo de García, lo hacen un digno e histórico representante del básquetbol argentino.

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