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Débora Carrizo, una joven del barrio Máximo Abásolo, dio a luz a su hijo en el inodoro de su hogar y debió ser auxiliada por personal policial y del Hospital Regional que lograron salvar la vida del bebé. El jefe de la seccional Séptima, Fernando Mora, indicó que, “felizmente un vecino escuchó los gritos de la joven y enseguida nos vino a avisar y concurrió al lugar en forma inmediata un móvil que estaba de patrulla y los efectivos dieron cuenta del hecho”. Dijo que los dos oficiales que participaron en el caso «son jóvenes, de apenas dos años de antigüedad, y se comportaron con una sangre fría que asombró inclusive a los médicos. Si no hubieran procedido de esa manera hoy estaríamos lamentando el fallecimiento del bebé».

Cerca de las 12.45 Débora Carrizo, que se encontraba en el sexto mes de gestación, sufrió una leve descompensación, acusando inmediatas contracciones prenatales.

En ese momento se dirigió al baño, donde logró dar a luz a su hijo en el inodoro. Una vecina escuchó los gritos de la joven y dio aviso a la Seccional Séptima de Policía y en pocos minutos los oficiales Gómez y Antichipay debieron rescatar del inodoro al bebé, que se encontraba con vida aunque con débiles signos vitales.

Más tarde, una ambulancia arribó y los profesionales, previo tareas de reanimación del pequeño, lo trasladaron junto a su madre al nosocomio, donde permanece en el área de Pediatría y se recupera perfectamente al igual que su madre, también internada, según informó Diario Jornada.

El jefe de la seccional Séptima, Fernando Mora, indicó que, “felizmente un vecino escuchó los gritos de la joven y enseguida nos vino a avisar y concurrió al lugar en forma inmediata un móvil que estaba de patrulla y los efectivos dieron cuenta del hecho”.

Dijo que los dos oficiales que participaron en el caso «son jóvenes, apenas dos años de antigüedad y se comportaron con una sangre fría que asombró inclusive a los médicos. Si no hubieran procedido de esa manera hoy estaríamos lamentando el fallecimiento del bebé».

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