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Desde las primeras horas de ayer el viento volvió a instalarse sobre la ciudad y su intensidad fue aumentando con el correr de las horas. Durante la tarde se registraron ráfagas que rondaron entre 100 y 124 Km. por hora. La máxima se produjo a las 14:30 con 127 km/h. Como sucede con cada temporal, se produjeron diversos inconvenientes como voladuras de techos, caídas de ramas de árboles y cables, entre otros. Pero no se reportaron personas lesionadas.

Luego de un par de días en los que, a pesar del frío, las jornadas transcurrieron calmas y soleadas, el viento volvió a instalarse sobre la ciudad desde las primeras horas de ayer con vientos regulares entre 45 y 65 Km. por hora, intensidad que fue aumentando durante el transcurrir de las horas y, durante la tarde, se registraron ráfagas que rondaron entre 100 por hora. La máxima se resgistró a las 14:28 con una intensidad de 127 Km.

La violencia de las ráfagas mantuvo en alerta al personal de Defensa Civil pero con una asistencia menor a la población por falta de pedidos de auxilio aunque, de hecho, se registraron situaciones extremas -particularmente en zona norte- donde se produjeron voladuras de techos, roturas de vidrios de vehículos, tanto en tránsito como estacionados y hasta la destrucción parcial de una vivienda prefabricada que estaba siendo instalada en barrio Sarmiento.

Luego de las ráfagas máximas, el viento fue disminuyendo en intensidad aunque haciendo notar las bajas temperaturas y manteniendo algunos sectores “a oscuras en pleno día” debido al tierral en suspensión como consecuencia de la intensidad del viento, lo que hacía que algunos eventuales transeúntes prácticamente no pudieran avanzar en sus intentos de trasladarse, más afectados aún en casos con pequeños en brazos.

Respecto al temporal, se pronosticó para hoy y para mañana un fin de semana inestable, con probabilidad de precipitaciones aisladas y vientos que no serán tan intensos como los de ayer pero con ráfagas importantes, por lo que se recomendaba controlar y revisar la cartelería aérea, cercos, materiales en edificaciones en construcción y todo aquello que pudiera transformarse en peligroso al ser volado por el “dios Eolo”.

De esta manera, lo previsible es que la situación se mantenga durante el fin de semana, incluso hasta la jornada del lunes, mejorando recién hacia el día martes, por lo que tendremos un fin de semana largo castigados por el viento desde el sector oeste y con temperaturas muy bajas que obligarán a extremar el cuidado y abrigarse mucho, para evitar los resfríos.

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