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Julieta Pereyra señala que fue a reclamar por una tablet y una netbook que había dejado para reparar desde el 5 de agosto en «El Fantasma», en la galería San Martín. Al no tener respuesta por el arreglo dice que se quiso llevar los aparatos, lo que derivó en una discusión con los encargados del local, un hombre y una mujer. De acuerdo a la denuncia, la discusión fue subiendo de tono a punto tal que según la cliente, le tiraron los cabellos y le asestaron un golpe de puño, por lo que su hermano salió en su defensa y el comerciante le provocó un profundo corte en un brazo con un hierro.

Ayer al mediodía el reclamo de unos clientes por los arreglos de una tablet y una netbook en un local de la galería San Martín culminó con una pelea entre los responsables del comercio de informática y los dueños de los aparatos.

Julieta Pereyra, en diálogo con El Patagónico, denunció que había dejado los aparatos para arreglar desde el 5 de agosto y que ayer al mediodía cuando fue a buscarlos todavía no habían sido reparados.

«Cuando llegamos recién la empezó a desarmar. Yo le dije ‘bueno dámela, porque ya está’. Me dice ‘dejame 300 pesos’. Y le digo ‘no ya está, si recién la empezaste a desarmar’. Me dice ‘Ah no querés pagar’. Y yo le digo no es que no quiera pagar, me la empezaste a desarmar ahora», relató Julieta.
«Me pegó a mí, le pega a ella (su cuñada), a mi hermano (Jorge Pereyra) le cortó el brazo, a mí me dejó sangrando», denunció.

La pelea derivó en daños en la vidriera de una agencia de viajes, y todo se tornó en desconcierto. «La mujer (que atendía el local) empezó a insultar, me empezó a agarrar de los pelos, me defendí. Y ahí fue él (el encargado) y me tiró los pelos. El me pegó una piña, se metió mi hermano y ahí empezaron a pelear. Lo quiso ir a separar con el hombre este, la mujer va y le pega a mi cuñada. Ahí cuando quieren separar a mi cuñada con la mujer esta, agarra un fierro y le pegó a mi hermano, le dejó abierto el brazo», describió Julieta sobre la pelea.
El pasillo de la galería San Martín quedó regado de sangre. Otro comerciante que escuchó los ruidos y los estallidos de las vidrieras le recomendó al herido hacerse un torniquete. Un policía describió que «el corte le llegó hasta el hueso». La ambulancia del Hospital Regional llegó y asistió a Jorge Pereyra que fue trasladado al nosocomio.

Martín Nieto, el encargado del local informático, al ser consultado por El Patagónico sobre lo sucedido dijo que sólo había defendido a su mujer a la que le querían pegar.
Los ánimos se caldearon cuando familiares de los clientes llegaron a la galería y empezaron a increpar al comerciante.

En el lugar intervino la policía de la Seccional Primera. Un suboficial medió en el lugar para que la situación no pasara a mayores y cada una de las partes decidió realizar la denuncia en la comisaría.
A la vez, desde el comercio le fueron entregados los aparatos a Julieta Pereyra, una tablet Noblex y una netbook de Conectar Igualdad.

fuente: el patagonico

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