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El Sindicato de Petroleros Privados y la operadora Tecpetrol convinieron ayer que los trabajadores del yacimiento El Tordillo, donde el jueves se registró una explosión que costó la vida de Cristian Gutiérrez y dejó con heridas graves a Roberto Araneda y José Luis Guinao, suban hoy al lugar por un lapso no mayor de dos horas. Asimismo, se confirmó que todavía no se efectuará la reconstrucción del hecho, algo que recién podrá concretarse cuando se cuente con los peritos técnicos especializados.

El titular del Sindicato de Petroleros Privados, Jorge Avila, confirmó ayer a El Patagónico que la comisión directiva en pleno del gremio acompañará hoy a los trabajadores que, por un lapso que se estima no será mayor a las dos horas, volverán a subir a yacimiento del Tordillo luego de la fatal explosión del jueves, en la que perdió la vida el soldador Cristian Gutiérrez (36). Mientras, sus compañeros Roberto Araneda y José Luis Guinao continúan internados en terapia intensiva.

«Vamos a estar acompañando y respaldando a los trabajadores, que siguen viviendo un momento muy traumático por lo sucedido el jueves», aseguró Avila, mientras en el Hospital Regional esperaba por la tarde el nuevo parte médico sobre el estado de salud de José Luis Guinao. Araneda, en tanto, se encuentra internado en la Clínica del Valle.
«La idea es que de a poco los compañeros se vayan reacomodando al trabajo. Esto es algo que hay que hacer con tiempo y sin presiones porque es muy duro lo que ellos y todos los petroleros estamos viviendo desde el jueves», afirmó Avila.

En ese contexto, el gremio le pidió a Tecpetrol «paciencia» en la vuelta al trabajo que –adelantó- será de manera muy gradual. «Mañana subirán por dos horas, el martes por tres y así sucesivamente. Luego de lo que pasó el jueves, hay que hacer todo con tiempo y paciencia», insistió.

«QUEREMOS QUE SE DIGA CON CLARIDAD QUE PASO»

Avila también confirmó que él en persona, junto con el resto de la comisión directiva, acompañarán hoy el regreso de los trabajadores al yacimiento y reiteró que, luego de lo sucedido el jueves, «todo lo demás pasó a segundo plano».

«Estamos a punto de firmar el acuerdo de paz social pero ahora solo nos importa estar con las familias, tanto del compañero fallecido como de los heridos. Lo que pasó tapa todo. Hay que ponerse en lugar de quienes, por ejemplo, despidieron a su ser querido a la mañana y a la tarde se enteraron que había fallecido en un accidente», explicó.
Respecto de las tareas de reconstrucción de la explosión, que se había adelantado que podían hacerse hoy, el titular del gremio consideró: «eso quedará para más adelante y de acuerdo al avance de la justicia. Nosotros, además de solidarizarnos con las familias, queremos que nos digan claramente qué fue lo que pasó porque estamos hablando de un accidente grave que costó la vida de un compañero».

EL ESTADO DE SALUD DE GUINAO

El estado de salud de José Luis Guinao, uno de los operarios heridos en la explosión en yacimiento El Tordillo de Tecpetrol, sigue siendo delicado. El trabajador se encuentra en terapia intensiva del Hospital Regional bajo sedoanalgesia profunda (coma inducido), ya que presenta dificultades respiratorias por las quemaduras internas que recibió, que comprometieron los pulmones.

La médica especialista en terapia intensiva, Rocío Anahí Quinteros, emitió el parte médico en el que indicó que en el tercer día de internación el paciente se encuentra «bajo sedoanalgesia profunda, en ventilación mecánica invasiva, estable hemodinámicamente con vasoactivos, cursando síndrome de distrés respiratorio (SDRA)».

En el parte también se asegura que el paciente es evaluado «en forma diaria por cirujano plástico» y que «continúa siendo la prioridad de tratamiento actual el mantenimiento de la función cardíaca y respiratoria».
Ayer, además del silencio de Tecpetrol, cuyo último comunicado fue emitido el viernes, no se informó nada del estado de salud de Roberto Araneda, que está internado en Clínica del Valle.

Roberto Villarroel y Andrea Gutiérrez, también afectados por la explosión, fueron dados de alta el jueves por la tarde mientras hay un número importante de trabajadores -que no se puede precisar- que quedaron seriamente afectados psicológicamente por lo ocurrido.

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