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Es raro el mundo Huracán, cuando un entrenamiento finaliza conviven (y se cruzan) los jugadores profesionales con los pibes de las inferiores que construyen sueños de gloria.

Detrás del sintético, Rogger Morales busca las pelotas que atravesaron el alambrado luego del final de práctica del equipo de Primera, mientras el presidente del club, Ariel «Cucha» Vidal más que presidente parece el encargado de mantenimiento de la institución, porque está todo sucio y con una canilla en la mano: «que sea presidente no quiere decir que no trabaje y me ensucie», sentencia.

En el resto del plantel no hay aires de triunfalismo ni de hacer leña del árbol caído tras la victoria por 2 a 0 frente a Jorge Newbery, el clásico rival que convocó al público en demasía en el «César Muñoz», incluso superando en número el último compromiso ante Germinal de Rawson por el torneo Federal B, donde el «Globo» se jugaba el saltar al segundo puesto en la tabla.

Puertas adentro, en el vestuario los jugadores le escapan a las declaraciones y sortean quien será el encargado del análisis pos clásico. Amagan Iván Calfú, Gabriel «Chaca» Bustos y Agustín Farcy, finalmente es Sebastían Bonfili quien toma la posta.

-¿No se descansa el día posterior al triunfo?

-Es una nueva modalidad entrenar el día posterior al partido y descansar en la jornada siguiente.

-A la hora de analizar la victoria ¿suma ganarle al clásico rival por más que no transite su mejor momento?

-Yo creo que todos los partidos sirven, más si es un clásico y jugas en tu casa. Sirve para agarrar ritmo futbolístico. Y también suma para la confianza en nosotros y de la gente hacia nosotros.

-De acuerdo al desarrollo y la supremacía ¿se esperaba un resultado más abultado?

-No, porque creo que tuvimos unos primeros 30 minutos muy ofensivos. Después tuvimos un par de situaciones más pero no lo pudimos concretar. Podrían haber sido uno o dos goles más de diferencia, pero estamos contentos con el resultado y con el trabajo.

-Esta vez el marco de público fue de relevancia.

-Si, porque sabemos que la gente quiere que le ganemos al clásico rival. También tiene mucho que ver que no veníamos muy bien en el Argentino, y esto contagia (los resultados). Si vos jugas bien y andas bien la gente te va a acompañar y es así como debe ser: hay que alimentar a la gente con resultados y buen juego.

-Este año se puede observar a un Huracán que alterna, como en tu caso, tanto Argentino como local. ¿Se siente el desgaste por ello?

-El jugador tiene que estar siempre esperando para jugar, ya sea en el Argentino como en el local. No hay que desmerecer el torneo local, siempre es una buena ocasión para agarrar ritmo. Pero creo que todos estamos a disposición del técnico para lo que necesite.

¿Coinciden en la punta con Ameghino, eso habla de un mismo nivel?

Creo que todos los partidos son difíciles. Con Ameghino nos costó, pero también sucedió con Diadema. Ninguno es un rival accesible, creo que cada partido hay que entrar con la seriedad necesaria para que no se te escape el resultado.

Pos vestuario, ¿En qué se hizo hincapié?

Se analizó el buen trabajo, pero ello quedo de lado el día posterior cuando se reanudó el trabajo pensando en el partido del miércoles ante la CAI e Independiente de Río Colorado en próximo fin de semana. Nosotros seguimos trabajando, porque queremos mantener el camino de la buena senda.

Fuente: El Patagónico
Por: Ángel Romero

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