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La vecinalista Nélida Leviñanco junto a un grupo de vecinos expuso la inseguridad que viven los habitantes del Stella Maris en el último tiempo, que se agudiza con la falta de servicios como la electricidad y alumbrado público.

Un vecino ayer se encontró con los delincuentes adentro de su vivienda y evitó el robo. «Acá es tierra de nadie», resumió una habitante.

Como en muchos barrios y loteos privados de Comodoro Rivadavia los vecinos denunciaron públicamente la problemática de la inseguridad en sus viviendas. Esa preocupante situación llevó a los habitantes a estar en contacto permanente, organizarse y reclamar por seguridad.

Ante un nuevo ataque delictivo ayer a plena tarde en una vivienda de la zona denominada «Las Cuatro Manzanas» del barrio costero, los vecinos se reunieron y expusieron la seguidilla de delitos sufridos en las últimas semanas. La mayoría vive hace tres o cuatro años allí, donde no cuentan con los servicios básicos y las calles de noche permanecen totalmente oscuras.

La presidenta de la vecinal, Nélida Leviñanco, indicó: «me llamaron los vecinos para que pudiera hacer el reclamo donde 40 familias reclaman seguridad y no hay horario para los robos. Puede ser a la mañana, tarde y noche. Entre los vecinos están alertas pero muchos trabajan y dejan las casas solas».

La dirigente sostuvo que los delincuentes «están vigilando las casas y aprovechan esos momentos para entrar a los domicilios. Hoy (por ayer) justamente un vecino salió y cuando llegó a su casa estaban los chorros adentro. A la vecina de enfrente le robaron el martes y a ella le sacaron todo».

En ese sentido, Leviñanco explicó que se reunió con el jefe de la Unidad Regional de Policía, comisario mayor Fernando Terrazas, quien le aseguró más patrullaje pero los robos continuaron.

SEGUIDILLA DE ROBOS

El damnificado del intento de robo de ayer, Ariel Sumbaino, contó que regresó a su domicilio pasadas las 14 y observó una camioneta al costado de su casa. «Veo mi puerta abierta, entro y estaban (dos sujetos) meta revolver todo. Me vieron a mí, les dije: ‘que hacen ustedes’ y salieron».

Los dos jóvenes ladrones estaban acompañados por un tercero que estaba a bordo de una Toyota Hilux modelo antiguo que no tenía la patente delantera. Al llegar a tiempo el dueño, los delincuentes no alcanzaron a robarse nada. Radicó la denuncia en la Seccional Tercera.

Otra vecina relató que el martes 15 salió de su casa a las 10:15 y «una vecina me manda mensaje (de texto) porque sintió ruidos. En eso tomo un taxi y cuando vuelvo ya me habían sacado todo».

Los ladrones barretearon la reja y la puerta y «me llevaron todos los electrodomésticos, garrafa y todo lo que encontraron».
«Aparte el miedo que te queda porque una no vive tranquila, es
to es una inseguridad total. En tanto, Mabel Anhorn, cuestionó: «no hay luz, agua, electricidad ni nada. Acá es tierra de nadie. Los terrenos los entregó la Municipalidad con una promesa de colocarle los servicios en un corto plazo y resulta ser que la gente se viene a vivir para que no le usurpen los terrenos y los servicios nunca llegaron».

La mujer graficó que los ladrones «se suben a los cerros, empiezan a espiar las casas y cuando menos te lo imaginás se te meten adentro. Es una realidad que está pasando en toda esta zona del Stella Maris. La vecinal hizo mil veces los reclamos. Hace un año y medio licitaron las cloacas y nunca se hicieron. Todo esto es esperar, pasan los años, cambian los gobiernos y ninguno da respuesta», se quejó. Fuente: El Patagónico

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