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El camino que conecta el barrio General Mosconi con el barrio Pietrobelli presenta grietas en parte de su trazado. Desde el municipio señalaron que “cada un año o un año y medio, se producen estas fallas a causa de los movimientos del suelo”. Mientras el geólogo y profesor de la UNPSJB Néstor Hirtz sostuvo que “el aterrazamiento de calle Sarmiento es muy importante ya que redujo el peso de la presión de empuje, pero es solo una parte de un anteproyecto que garantizaría la estabilidad de la zona. Es muy importante que se realice el adecuado mantenimiento del manto superior del cerro”.

Un vecino del barrio 9 de Julio alertó acerca de un agrietamiento que se está produciendo en el lugar el cual fue registrado y verificado por este medio. Al respecto Abel Boyero, secretario de Infraestructura, Obras y Servicios Públicos de la ciudad comentó que ya están al tanto: “Cada un año o un año y medio, se producen estas fallas a causa de los movimientos del suelo. Ya fue reparado dos veces en esta gestión y pronto se comenzará una tercera, antes de que provoque inconvenientes en el tránsito”.

Néstor Hirtz, geólogo y profesor en la UNPSJB, autor junto a su equipo de diversas investigaciones geoambientales presentadas desde la universidad hacia las autoridades municipales para alertar sobre riesgos y posibles obras de prevención fue consutado al respecto y explicó las razones del agrietamiento y la importancia de las obras que se están llevando a cabo en el cerro Chenque para lograr una estabilización definitiva.

“Siempre estaba pendiente la solución de fondo de las zonas aledañas al cerro donde el aterrazamiento ha sido un gran avance aunque debería formar parte de otras acciones ya presentadas en el proyecto para su total garantía” señaló.

Las grietas y ondulaciones que se producen repetidamente en la zona, explicaba Hirtz, tienen su origen en la presión y deslizamiento radial y lateral que se genera desde la parte superior del cerro Chenque hacia la base en diferentes direcciones ya que el cerro está compuesto por capas horizontales. Explicaba que hay dos tipos de deslizamientos, algunos profundos como el que aconteció en el año 1995 y otros más superficiales como el que se produce sobre el Camino del Centenario.

Los deslizamientos profundos involucran parte de rocas duras como arcilla fracturada y arenisca, materiales que al estar consolidados cuando se rompen generan grandes movimientos de material, que se vuelcan como una lengua, desde la zona superior de la ladera, hacia las bases, removiendo y desestructurando todo a su paso.

“La diferencia con lo que ocurre actualmente en el Camino del Centenario es la magnitud y los materiales involucrados”. En esta cara norte del cerro los deslizamientos son más bien superficiales, donde el material profundo se encuentra sano y ya no se da al nivel del mar. Explicaba: “Aunque las condiciones geológicas sean las mismas, lo que ocurre es que el deslizamiento es más somero. La magnitud es más acotada ya que no involucra material profundo sino más bien material débil de la zona superficial del cerro, que se fue acumulando a través del viento y las lluvias y depositándose en el faldeo”. Estos materiales buscan en su recorrido culminar en la zona más baja del terreno, siendo en este lugar el Cañadón del Infiernillo la zona más precipitada.

La ruta del Centenario intercepta perpendicularmente este movimiento descendente de los materiales y por la presión que ejerce van elevando progresivamente y fracturando el camino en algunos lugares como se observa en las fotografías.

“El aterrazamiento de calle Sarmiento es muy importante ya que redujo el peso de la presión de empuje, pero es solo una parte de un anteproyecto que garantizaría la estabilidad de la zona. Es muy importante que se realice el adecuado mantenimiento del manto superior del cerro”. “No termina todo en las terrazas, hay que acondicionarlas con pendientes adecuadas, establecer zonas de drenaje para encausar el agua y proteger la superficie con un manto de grava compactado, protegiendo de la erosión del viento y de la lluvia. Todo este procedimiento fue previsto en el anteproyecto y en el proyecto, pero no se puede garantizar la ejecución de obra y su consolidación operativa desde el Ejecutivo” finalizó el geólogo.

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