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El alerta lo dio un amigo del fallecido que hacía varios días no sabía nada de él. Señaló que el fallecido, identificado como Uribe Hernández de nacionalidad chilena, vivía solo en una precaria vivienda de la calle Malvinas 868. Relató que al acercarse a la casa podía ver la luz encendida, escuchaba al perro en el interior, pero que su amigo no respondía. Hernández tenía entre 45 y 50 años y que era un jornalero que hacía changas de albañil.

Apenas denunciadas las sospechas del hombre, alrededor de las 19.50, personal de la Seccional Cuarta llegó al mencionado domicilio y saltando el portón se acercó a la casa. El olor característico de un cuerpo en descomposición les adelantó a los uniformados lo que encontraron al derribar la puerta. Tendido en una cama estaba el cuerpo sin vida de quien se presume sería Uribe Hernández, en muy avanzado estado de descomposición.

La policía informó que en el lugar no se observaban signos de violencia, de modo que se descartó una muerte traumática por ataque, y descartaron también que hubiera habido un robo, ya que había algo de dinero en efectivo y estaba el celular del fallecido a la vista.

El Ministerio Público Fiscal ordenó que el cuerpo fuera levantado y trasladado a la Morgue para una autopsia que se efectuó al mediodía de este jueves, para precisar el tiempo que el hombre llevaba muerto.

Según destacó Diario Crónica, en la vivienda se encontró encendido el horno de una cocina, con el que aparentemente el hombre se calefaccionaba. También se supo que el perro de la casa estaba dentro. La documentación del fallecido no fue encontrada, razón por la que oficialmente no se pudo confirmar su identidad.

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