Compartir

Dos familias gitanas protagonizaron en la tarde de este martes una verdadera batalla campal en barrio Roca. En plena vía pública sobre la avenida Canadá a la altura de la calle Gerónimo Maliqueo, hubo diversas consecuencias que incluyeron heridos leves por ambos bandos y una mujer policía lesionada y trasladada al sanatorio La Española. En medio de la refriega un comisario jefe de la Seccional Mosconi detuvo a uno de los protagonistas que con un revólver calibre 32 había asaltado un comercio de la zona.

Todo aconteció entre las 18:20 y 19 en momentos en que, sentado en una silla aparcada a su casa se encontraba un septuagenario zíngaro, de apellido Cruz, cuya familia reside hace décadas en Comodoro y que desde hace 15 días tiene de vecinos a otros gitanos que se afincaron en la esquina de Canadá y Maliqueo.

Cruz estaba solo cuando de pronto apareció otro gitano adolescente. Se encontraba alcoholizado y regresaba de compartir un asado por calle Clarín al 700 de un cordero que -según manifestaron testigos- habían sustraído de un campo en Santa Cruz. Sin mediar palabras, el adolescente se arrojó sobre Cruz con serias intenciones de golpearlo, pero el hombre fue rápido de reflejos y alcanzó a esquivarlo e introducirse en su casa donde estaba su mujer.

Luego de pegarle a una reja y lastimarse la mano, el adolescente fue hasta la esquina, regresó con tres integrantes de su familia e ingresaron a la casa de Cruz, quien llamó por teléfono a otros familiares. Los zíngaros jóvenes, que habrían llegado hace unos 15 días desde San Clemente del Tuyú, empezaron a romper muebles y vidrios.

Efectivos de la Seccional Segunda, Tercera y Cuarta y personal de Operaciones especiales arribaron al lugar. Una mujer policía de apellido Ruiz terminó con lesiones.Si bien se desconocen los motivos de las agresiones, uno de los gitanos sostuvo que tendría que ver con alguna infidelidad por parte de una de las parejas de los jóvenes de una de las familias.

DETENCIÓN

Según destaca Crónica, con el torso desnudo y una bermuda azul, el joven que habría comenzado con la agresión a Cruz, entró al comercio «Coyote», sobre Avenida Canadá, vociferando palabras amenazantes en gitano. De pronto se acercó al comerciante y le señaló un arma de fuego – calibre 32 – que portaba en la cintura.

«Me voy a llevar un bidón de agua, así que cerrá el orto o te pego un tiro” dijo esta vez, en perfecto castellano, para luego agarrar el bidón de agua y salir con absoluta impunidad.

Lo que no sabía este sujeto es que había otros dos clientes, el actual jefe de la comisaría Mosconi, comisario Pablo Jaramillo, de civil y junto a su esposa quien salió al exterior, subió a su vehículo y empezó a seguir al zíngaro armado e incluso alcanzó a buscar a un uniformado que andaba por las inmediaciones.

Mientras caminaba por Canadá, se percató que era seguido y comenzó a correr por calle Clarín, pero alcanzó a arrojar el arma al patio cerrado de un domicilio. Jaramillo alcanzó y redujo al individuo que fue trasladado a la Seccional Tercera. En su espalda podía verse un puntazo de arma blanca superficial que habría recibido durante la refriega. (adnsur)

Compartir