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El asalto fue perpetrado por tres individuos armados que esperaron al propietario en el interior de la vivienda, a la que ingresaron tras forzar la puerta. Cuando llegó el dueño, un conocido odontólogo, inmediatamente fue maniatado y le exigieron información de dónde guardaba dinero. Finalmente se alzaron con unos siete mil dólares. Ocurrió sobre la calle Teniente Coronel Peña, próximo a la costanera de la villa balnearia. El hecho es investigado por personal policial de la Villa balnearia Rada Tilly y la Brigada de Investigaciones y ocurrió poco antes de las 10 de la mañana.

Según informaron las fuentes policiales, aconteció en un confortable domicilio situado sobre la calle Teniente Coronel Peña al 100, entre las avenidas Moyano y Seguí, en momentos que llegaba el propietario del lugar Alberto Lodo.

Un audaz asalto a mano armada se produjo en la mañana del sábado en un domicilio próximo a la costanera donde tres delincuentes armados se introdujeron tras forzar la puerta y al parecer en horas tempranas, para luego esperar al dueño de casa a quien redujeron luego, maniataron y lograron alzarse con unos 7.000 dólares.

Éste de pronto se vio sorprendido de tener en el interior de la casa a tres delincuentes armados que en forma inmediata lo redujeron y maniataron para luego ejercer violencia verbal para que les diga dónde guardaba o escondía una determinada cantidad de dinero, pero el dueño de casa, un reconocido odontólogo, solo atinó a entregarles todo cuanto había, billetes en dólares que oscilaban en los 7.000 dólares.

Los investigadores policiales se abstuvieron de brindar mayor información sobre el preocupante hecho en la villa balnearia que por estos días de verano suele estar atiborrada de gente, aunque es probable que puedan recabar testimonios o imágenes que puedan mostrar tanto la Guardia Urbana de Rada Tilly como comercios y domicilios particulares. Todo es materia de investigación por el momento.

Tampoco el damnificado quiso hacer declaraciones ante cronistas de este diario, quienes mantuvieron un diálogo cordial, aunque informal en momentos que un cerrajero arreglaba la puerta de acceso violentada por los delincuentes. Fuente: Crónica

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