Compartir

El hecho se puede desdoblar en dos partes, al menos en lo que respecta al robo e intento posterior de robo. Judith y Francisca Aguilera, junto a otra hermana menor, tienen dos locales de rotisería que funcionan con distancia de tres cuadras uno de otro en la avenida Estados Unidos al 100 y al 400. Francisca Aguilera le relató a este medio los dos episodios violentos que vivieron y dijo que “el robo fue el 28 de febrero, yo no estaba, pero sí mis dos hermanas. Estos chicos pasaron por acá (por el local) y después les fueron a patear la puerta en la casa (ubicada en la calle Malvinas al 400) y se llevaron 45.000 pesos que tenían del negocio. Uno era morochito bajo y el otro un poco más alto -detalló- y andaban en un remís” dijo.

Cabe mencionar que por este hecho las damnificadas radicaron la denuncia.

“Es la nueva forma de robar” nos gritaban

En cuanto al otro incidente, Francisca explicó que “esto fue anoche, cuando salimos de acá, uno de los empleados nos llevó a nuestra casa. Mientras íbamos, mi hermana reconoció a uno de ellos que andaba cerca de nuestro domicilio en la calle Malvinas. Era el mismo tipo que les había robado hace días los 45.000 pesos. Pero entramos a la casa y cerramos la puerta. Quiero aclarar que estábamos con las dos nenas que tenemos. En eso nos golpearon fuerte la puerta y el tipo gritaba policía. Por supuesto que desconfiamos y le pedimos que se identifique y nos mostró una placa por la ventanita, mientras seguían gritando policía. Yo les dije que se hagan para atrás para ver el uniforme y me gritaron “es la nueva forma de robar”, y pateaban la puerta. “Abran la puta que las parió” gritaban pero nosotras nos pusimos las tres contra la puerta y empezamos a gritar así que se fueron” relató la víctima.

“No nos tomaron la denuncia porque no estaban los policías que tenían que hacerla”

Más adelante en su relato Francisca Aguilera dice que “hicimos primero la denuncia en la Seccional Segunda y después en la Tercera pero no nos la tomaron porque nos dijeron que los policías que tenían que hacerla se habían ido a la casa”.

Las hermanas decidieron esperar a que vuelvan los policías correspondientes para radicar la denuncia, según dijeron. No obstante Francisca se mostró preocupada, “porque estas personas (los delincuentes) ya nos tienen ubicadas y saben dónde vivimos. Ahora ya no estamos seguras ni en la casa y menos todavía con lo que nos pasó con el dueño del alquiler” dijo.

“El padre del fiscal nos cagó a palos y dijo que nos iba a hacer echar del país”

Además de haber sufrido el cuantioso robo de su trabajo, unos 45.000 pesos, las hermanas Aguilera, que son de nacionalidad paraguaya, soportaron un violento intento de robo en la noche del martes y dicen haber recibido una golpiza por parte del padre de un fiscal.

Francisca Aguilera le relató a este medio que “después que pasó esto anoche (el intento de robo en su casa) vino el dueño del alquiler y nos cagó a palos. Dijo que tiene a su hijo en la Fiscalía, y le pegó a mi hermana. Su hija que es menor me pegó a mí, pero yo no me defendí, porque ella es menor, así que no le toqué ni un pelo” dijo.

En este punto la víctima relató que “él se enojó porque estos delincuentes le rompieron la puerta cuando intentaban entrar. Nos dijo que nos iba a hacer sacar de acá porque somos paraguayas y nos dijo que somos ilegales, cuando eso no es cierto. En vez de venir a ayudarnos, nos cagó a palos; mirá, estoy toda golpeada -dice mostrando rasguños en el cuello y golpes en la cara-, y a mi hermana este tipo le rompió la boca de un golpe. No tenés idea de todas las cosas que nos dijo, los insultos y encima nos dijo que nos iba a sacar del país porque su hijo es funcionario en la Fiscalía. Nosotras somos paraguayas, pero tenemos documentos para estar acá. Mi hermana hace doce años que está acá y siete años que trabaja con las rotiserías” explicó.

Más adelante en su relato la joven dice que “el que nos ayudó es un policía que también alquila ahí, vino porque le pedimos auxilio, pero nos dijo que no puede hablar porque lo puede perjudicar en su trabajo” aseguró la joven.

Hacerse pasar por policías para asaltar

Esta nueva modalidad que parece haberse instalado ya en esta ciudad, causa profunda preocupación e indignación entre las filas policiales por la ola de sospechas que levanta contra los funcionarios policiales que efectúan su trabajo a diario. El asalto a las jóvenes paraguayas no parece ser un caso aislado y fueron los mismos delincuentes quienes mientras pateaban la puerta para entrar les decían “esta es la nueva modalidad”, luego de identificarse como policías y mostrar una placa falsa.

En un resonante hecho anterior, los dos empleados municipales, inspectores de tránsito que asaltaron a dos automovilistas, llegando incluso a “picanear” a uno de ellos, se identificaron como policías e incluso dijeron “somos de la Brigada”.

Al respecto el segundo jefe de la Unidad Regional comisario inspector Marco Antonio Morales, manifestó su profundo malestar por estos hechos y dijo que “ya hubo otros hechos lejanos en el tiempo en esta ciudad que los delincuentes se hicieron pasar por policías e incluso usaban uniformes policiales, algunos en desuso y otros robados. En el caso de los inspectores de tránsito, utilizaron la similitud que hay entre ambos uniformes. De hecho la primera declaración que dio una de las víctimas dijo que lo asaltaron policías. Pensemos qué cosa fácil es para un delincuente valerse de esto, de hacerse pasar por policía para generar alguna confianza en la víctima y aprovecharse de la situación” sostuvo.

Compartir