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El despido de tres antiguos operarios fue la gota que rebalsó el vaso para los empleados de Lufkin Argentina, compañía que en Comodoro Rivadavia tiene la planta más grande de Sudamérica donde fabrican equipos bombeo que luego se montan en los diferentes yacimientos petroleros del país.

Desde ayer por la mañana, más de 80 trabajadores bloquearon el ingreso a la planta exigiendo la reincorporación de esos tres compañeros y la suspensión de 80 despidos que se ejecutarían en los próximos días.

El secretario general de la UOM, Carlos Laperchuk, mantuvo reuniones anoche en Rawson por esta situación y pese a que se evaluaba que allí se acordaría levantar la medida, no se logró destrabar el conflicto.

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