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Cynthia Andrea Garay, una joven de 25 años que permanece detenida en la Seccional Séptima desde hace siete meses por una causa de drogas, pide su arresto domiciliario o ser trasladada a otra institución. “Me preocupa su salud ya que en el lugar sólo entra una cama y un baño a la izquierda, sólo con un inodoro que siempre tiene problemas de cloacas… Las paredes se caen de humedad; no contamos con calefacción ni agua caliente y el lugar no tiene ventilación”.

En una nota que hizo llegar a diario Crónica, relata su situación y pide ayuda por lo que considera “una injusticia que le toca vivir”.

“Junto a mi hija Franshesca de 7 meses me encuentro detenida desde su nacimiento en la Seccional Séptima, por un caso federal por estupefacientes…”, cuenta la joven.

Dice que “ellos (sus consortes de causa) están libres pero mi hija y yo estamos acá sin ningún beneficio en una celda que no cuenta con espacio para su desarrollo, y me preocupa su salud ya que en el lugar sólo entra una cama y un baño a la izquierda, sólo con un inodoro que siempre tiene problemas de cloacas… Las paredes se caen de humedad; no contamos con calefacción ni agua caliente y el lugar no tiene ventilación”.

Asegura que se encuentra “incomunicada” y “aislada de la sociedad” desde su detención. “No sé a quién pedir ayuda… no sé cómo manejar esta situación desesperante… Pido que se respete mi derecho y el de mi hija, y como mínimo me den un arresto domiciliario, pero me fue denegado como la salida de mi hija”.

Explica además que al momento de ser detenida perdió todo, porque como estaba alquilando sus pertenencias fueron tomadas en parte de pago. “No pude sacar nada”, lamentó.

Aseguró que no tiene ayuda de ninguna institución. “No tengo familiares en esta ciudad, ni los medios económicos para atravesar esta situación”, agregó Garay.

Consultadas sobre las condiciones en las que se encuentran Garay y su bebé, las autoridades confirmaron que “está en un lugar que se acondicionó. Es donde funcionaba una enfermería, pero ese lugar no tiene calefacción de las pantallas que tenemos en el pabellón” aunque “de todos modos tiene caloventores”, explicaron.

“Para nosotros es un problema que esté acá, porque tenemos que estar muy pendientes de que no le pase nada ni a ella ni a la bebé”, dijeron.

Cinthia Garay es de Salta y sus familiares residen en esa provincia. Hace algún tiempo vino su madre a verla.

En ese momento las autoridades intentaron que la madre la llevara y así darle la prisión domiciliaria, pero dijo que no podía. La mujer tampoco se hizo cargo de la bebé.

La joven tiene en esta ciudad una medio hermana que no la visita y en estas últimas semanas sólo la visitan algunos miembros de una iglesia.

(Fuente: adnsur)

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