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Enorme indignación en el sector rural del Valle Inferior. El dueño de la chacra contó que fueron atacadas más de 50 ovejas y muchas quedaron seriamente afectadas. Ayer murieron otras dos ovejas. El problema con los perros asesinos pareciera no tener fin y es toda una pesadilla para los chacareros.

Luego de que una jauría atacara la chacra 182 de Treorcky el martes a media mañana, continúan muriendo animales que tras la embestida canina, habían quedado muy heridas. Eliecer Bustos, es un conocido productor ganadero cuya historia en el rubro suma enormes pérdidas.

El martes a la mañana perros atacaron a más de 50 ovejas de su rebaño compuesto de un centenar de animales. Su producción quedó en crisis. Había logrado reponerse medianamente de la sequía que devoró su ascienda en la zona de Bajo Gualicho. Ese campo lo perdió y sin bajar los brazos, Bustos se trasladó al valle inferior, donde alquila una parcela de la chacra que supo ser de familias galesas. Allí había conseguido tener una punta de 100 ovejas, pero el lote se redujo a menos de la mitad.

Bustos se quejó por la falta de controles sobre los perros. “A nosotros nos ponen un montón de condiciones e impuestos por cada animal. Pero no se controlan a los perros sueltos, no se multa los dueños ni tampoco se hace nada para controlar las pariciones”, opinó.

Comentó que nunca recibió ayuda del gobierno, ni cuando pedía que lo asistan con camiones de agua durante la crisis de la sequía donde sus animales murieron de sed. “Me decían que los camiones estaban rotos. Las ovejas murieron de sed al costado de una laguna”. Sumó a ello que “tampoco recibí ayuda para mantener a las ovejas”. Ahora espera que alguien escuche su situación y que lo ayuden para reponer la producción.

Las ovejas muertas son del tipo melliceras, con lo cual, la muerte de madres se triplica, debido a que muchas de ellas, tenían en sus vientres corderitos que no llegaron a nacer.

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