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Todo muy lineal entre Laprida y Rada Tilly. La monotonía se hizo carne en los poco más de los noventa minutos que reclamó el choque por una nueva fecha de la categoría “B”.

Estuvo demasiado apacible el juego en la zona norte. Sin mucho que haya podido quebrar un cero que se mantuvo estoico hasta el cierre. La fricción en el medio de la cancha se transformó en el sello poco distinguido del cruce.

No hubo ofrecimiento de espacios y como la repentización en el mano a mano no tuvo peso, la ganancia defensiva no tardó en hacerse notar con frecuencia en todo el desarrollo del juego.

De los dos, el que estuvo apenas un poquito más cerca de la victoria fue Rada Tilly. Curiosamente, el equipo que hasta el minuto 80 no preocupó en absoluto a Juan Pablo Díaz. Sucede que en esos últimos diez, se arrimó dos veces seguidas.

La primera fue cuando Antonio Alvarez no alcanzó a conectar un tiro libre desde la mitad de la cancha de Emiliano Alcalá. La pelota picó en el punto del penal, pero el volante no pudo conectar casi abajo del arco.

En la otra clara de Rada, a tres minutos del final, la pelota le quedó a Kevin Pedlone sobre el vértice derecho del área grande, pero su remate se fue por arriba del travesaño.

Laprida lo más cerca que estuvo de gritar un gol fue con remates desde afuera. Hubo uno de Sebastián Rivas allá por la primera media hora del primer tiempo, mientras que en complemento, quienes ensayaron desde afuera fueron Alan Nancuante y Lucas Onit.

Muy escaso como para modificar un cero que no hizo otra cosa que darle una calificación a un partido con escaso relieve futbolístico.

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