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La Feria Gastronómica de la Federación de Comunidades Extranjeras (Fedecomex) comenzó el viernes cuando las autoridades brindaron su discurso inaugural y recorrieron los 18 stands que presentaron las diferentes asociaciones en el Predio Ferial.

Los miembros de cada colectividad coincidieron en que el primer día de cada Feria Gastronómica siempre es el que menos gente reúne por diferentes motivos como el horario o porque muchos deben

trabajar al otro día, pero esto no se repitió en esta edición.
«El viernes uno lo toma como un día de preparación para el sábado, pero después de las 21, la gente comenzó venir en gran cantidad lo que nos obligó a ponernos a trabajar como si fuera un sábado o un domingo», explicó Flavia Brugger, integrante de la Asociación Alemana «Deutscher Verein».

Este panorama permitió que los stands redoblaran sus producciones y se prepararan para una jornada intensa durante el sábado. Ese día el ingreso del público se hizo esperar hasta después de las 19 cuando comenzaron a presentarse los jóvenes que ofrecían sus bailes típicos. La jornada continuó con un ritmo de gente importante que se adueñó del recinto para degustar de las clásicas empanadas chilenas o una porción de pizza italiana acompañada por cerveza alemana.

«La gente pone el color. Nosotros aportamos nuestras vestimentas y nuestro ritmo, pero es la gente la que disfruta de cada una de las ofertas que hay en este lugar. La Feria es Comodoro», subrayó Brugger.

«El sábado por excelencia es el día donde la gente se acerca para disfrutar de la feria porque posee más tiempo para disfrutar de cada uno de los platos y el día también acompañó. Teniendo en cuenta el año pasado se puede decir que superamos ampliamente la convocatoria porque no había un lugar para caminar, todo estaba desbordado, pero estamos contentos de que así sea», explicó el presidente de la Fedecomex, Daniel Amado.

Mientras que ayer se recibió una mayor cantidad de visitas, a tal punto que muchos de los stands se quedaron sin producciones o tenían pequeñas demoras debido a la gran cantidad de demandas.
De esa manera, los alemanes se quedaron sin vasos de madera para servir sus cervezas y las grandes filas en los espacios de los árabes, griegos, chilenos y ex soviéticos se repitieron durante toda la jornada.

«Tenemos la satisfacción que trabajamos bien durante los tres días lo que nos deja tranquilos porque la gente es consciente de todo lo que trabajamos para que todo salga de la mejor manera», explicó Daniel Cardoso de la Asociación Brasilera.

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