Compartir

La comisión directiva del sindicato de pilotos (APLA) contestó una carta que la presidenta de la empresa, Isela Costantini, envió ayer y en la que resumió la propuesta salarial que fue desestimada por los trabajadores. «Contrariamente a la lógica de cualquier negociación que hayamos tenido, lejos de buscar un acercamiento, la conducción empresaria tuvo una actitud inédita de confrontación que nos pone de cara a un conflicto de suma gravedad», dice el comunicado.

«Los representantes de la patronal realizaron una extensa exposición sobre los pésimos resultados que tiene la compañía en el segundo semestre. Mientras el número de pasajeros ya ha disminuido un 5%, las proyecciones para noviembre (habitualmente un mes malo) marcan que se tendrán cifras muy negativas, las peores desde la asunción de esta gestión», informan los dirigentes sindicales que encabeza el secretario general, Pablo Biró.

Según los comandantes, «como resultado de este cuadro, los directivos de Aerolíneas aludieron que fueron presionados por el Gobierno Nacional a suscribir convenios de descuentos del 30% en las tarifas para aumentar el llenado de los aviones, conduciendo la compañía a un desastre comercial».

Según la carta de Costantini de ayer a los comandantes, la empresa ofreció en la mesa paritartia 35% de aumento no remunerativo durante 11 meses, lo que generaría un impacto en el bolsillo de los trabajadores de entre un 40 y un 42 por ciento. El gremio no aceptó. Según supo LA NACION, la asamblea de representantes le dio un mandato a Biró: no hay acuerdo posible por menos de 45 por ciento.

«Percibimos que de este modo nos buscan forzar a ir al conflicto para justificar los insatisfactorios resultados de una gestión y de una política económica que claramente no manejamos. Equivocadamente, quieren que paguemos con nuestros ingresos por sus actos y decisiones. Pero que quede bien claro: no vamos a resignarnos a luchar por una justa recomposición salarial», finaliza la carta que en ningún momento da números del porcentaje que los comandantes reclaman y el que ofrece la compañía.

El conflicto se desató incluso antes de que se termine el acuerdo paritario de 2015. Los pilotos reclamaron una suba de 60% en sus sueldos y fueron a un paro. Luego, las reuniones se sucedieron y finalmente el diálogo se trabó cuando la empresa fijó su tope en 35% y los pilotos su reclamo en 45 por ciento.

Pasado mañana será un día complicado para viajar. A las 17 volverá a reunirse el gremio en asamblea y de allí saldrá el plan de lucha.

Compartir