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La caravana que encabezaba Gendarmería con el camión que transportaba la droga fuertemente custodiado, partió desde el Juzgado Federal poco después de las 10 de ayer rumbo al horno ubicado en el predio de una empresa ubicada sobre la ruta provincial 26. Las cajas se abrieron y los secretarios comenzaron a controlar uno a uno los sobres conteniendo cocaína y marihuana, para ser echados inmediatamente en el horno de grandes dimensiones.

El acto de incineración se llevó a cabo ayer en el predio de la empresa Ineco Argentina S.R.L., ubicada a unos 12 kilómetros de la rotonda Diego Zamit, sobre la Ruta Provincial 26. En el lugar estuvieron presentes la jueza federal Eva Parcio, el secretario del Juzgado Juan Manuel Gutiérrez, el fiscal federal Norberto Bellver, la secretaria de Fiscalía Andrea Whitty y personal de Gendarmería a cargo del comandante Carlos Saldaño y de Prefectura a cargo del prefecto mayor Osvaldo Da Porta.

La caravana que encabezaba Gendarmería con el camión que transportaba la droga fuertemente custodiado, partió desde el Juzgado Federal poco después de las 10. Ya en el predio las cajas se abrieron y los secretarios comenzaron a controlar uno a uno los sobres conteniendo droga, cocaína y marihuana, para ser echados inmediatamente en el horno de grandes dimensiones.

Solo la droga de las causas que no van a juicio

Con relación a la droga que se incineró la jueza Parcio explicó que “acá tenemos casi 100 kilos, la mayor cantidad de cocaína y un poco más de 30 kilos de marihuana. Pertenecen a causas que van quedando porque no se elevan a juicio. Acá tenemos droga que por ejemplo llega en encomiendas y no se encuentra al destinatario porque no se presenta a retirarla, los porros que se secuestran a particulares en la vía pública. El resto de la droga que es muchísima más cantidad no es esta, es la que se eleva al Tribunal Oral para las causas. Por ejemplo, en la última causa de Morales eran unos 60 kilos. De modo que esta es solo la droga que se secuestra en muchas causas que después no van a juicio oral” explicó la magistrada.

En cuanto a la droga que va al Tribunal Oral, hay que esperar que la sentencia quede firme y entonces se ordena su incineración, lo que significa que hay una cantidad muy importante de droga acumulada esperando la finalización del proceso judicial. En este punto Parcio enfatizó que “esta es la mínima cantidad que hay en el Juzgado, de las causas que no van a juicio, las restantes van junto con los imputados al Tribunal Oral”.

Poco después de las 11.30 el horno se encendió y se cerró la puerta para iniciar el proceso de incineración. Alrededor de las 12.00 el procedimiento se dio por terminado, con el retiro de las autoridades del lugar.

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