Compartir

Al gobernador Mario Das Neves no le gustó para nada la reunión de ayer entre las principales petroleras del país y el ministro de Energía, Juan José Aranguren. Ayer, criticó al presidente Mauricio Macri y reflotó una idea de Jorge Ávila, el sindicalista chubutense: una «carpa negra» para poner de relieve el reclamo del sector trabajador.

El acople de precios internacionales del petróleo con los nacionales, echando por tierra el «barril criollo», es una decisión irreversible. A todo esto, el decreto de necesidad y urgencia que eliminó los reembolsos por puertos patagónicos y que afecta en Comodoro Rivadavia a la industria petrolera, fue otro golpe duro para el mandatario chubutense.

«Acaba de terminar la reunión de las operadoras; fue una reunión horrible. Vamos al mercado libre. Así que no sé… no están midiendo las consecuencias, así que damos la pelea dentro del marco del Estado de Derecho como nos corresponde», señaló el gobernador. Y luego le hizo una advertencia a Macri.

«Las carpas blancas fueron de los docentes y las carpas negras van a ser de los petroleros, que tienen una forma distinta de actuar, un poquito más fuerte», expresó. La «carpa negra» fue una idea de Jorge «Loma» Ávila en enero, en medio de negociaciones poco exitosas con las operadoras petroleras y el gobierno nacional.
Ayer, Aranguren recibió a ejecutivos de las principales operadoras para darle cierre a la historia del «Barril Criollo».

PLAN MACABRO

Mientras en Neuquén había paro total –luego, el Ministerio de Trabajo de la Nacion dictó la conciliación-, Ávila decía desde Chubut que no iba a «cortarse solo» y por eso hoy reabre las negociaciones a las 11 en Buenos Aires. La semana pasada hubo un plenario de secretarios generales en Rawson y armaron un bloque con Santa Cruz y Mendoza.
Con la postura que surgió de ese plenario, Ávila y sus pares van a las negociaciones con las operadoras y el gobierno nacional. En principio, es el rechazo a cualquier intento de reducción de puestos laborales. A su vez, desde Chubut dijeron que no bajan las expectativas y que insistirán con el bono navideño.
«El plan macabro es despedir más gente», dijo Ávila, repasando cuál es el número de despidos que quiere cada operadora: Pan American Energy con 600; YPF otras 600; Tecpetrol con 50 y Enap Sipetrol considera que le sobran 90 trabajadores en el campo. Así, serían 1.600 los despidos en el sector.
Ayer, quien iba a negociar con YPF y PAE era el santacruceño Claudio Vidal, luego de conflictos con esas operadoras ante la posibilidad de baja de equipos de torre y reducción de cuadrillas. Algo habitual en el último año, que repercute en medidas de fuerza, conciliaciones y mesas de diálogo.
Hoy le toca al chubutense Ávila ir por el mismo camino. A las 11 tiene un encuentro en el Ministerio de Trabajo con Jorge Triaca y representantes de las operadoras. «Para mí Aranguren es un CEO más», volvió a cargar el sindicalista contra el ex referente de Shell y ahora uno de los ministros destacados de Macri.

Compartir