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Ayer no hubo venta de medicamentos por PAMI en las farmacias de todo el país. Es porque desde agosto no reciben el pago correspondiente de la obra social de jubilados y pensionados. El paciente debe abonar el 100% del valor de la medicación y no se reintegra porque los validadores “están incomunicados”. La medida es por tiempo indeterminado. “Los laboratorios usan las farmacias para presionar”.

Así lo expresó a Jornada el presidente del Colegio de Farmaceúticos de Chubut, Eduardo Molina. “El conflicto está latente. Se hicieron reuniones y se determinó por parte de las agrupaciones que nos aglutinan, un corte a partir de la 0 hora de hoy (por ayer) el corte del crédito a los pacientes de PAMI que viene a las farmacias. Las negociaciones no llegaron a buen término”.

Se refirió al corte. “Es indefinido. El proceso que tienen las farmacias es complicado. PAMI paga en tiempo y forma a los laboratorios. Pero no ellos, que son los encargados de direccionar las notas de crédito donde deducimos deudas de mayoristas. Hace rato que no las están enviando. Se manda en forma muy parcializada, escueta, con porcentajes que farmacéuticos no los entienden. Eso, ha sumado en el transcurso de los meses, para todo el país unos $3 mil millones”.

Deslizó Molina que “los laboratorios usan las farmacias para presionar. Eso presumimos. Los laboratorios aducen que la cantidad de dinero que les da el PAMI es baja. Dicen que ponen más dinero. Las farmacias también ponemos un porcentaje alto, con la diferencia que no somos formadores de precios”.

Admitió que las farmacias se ven perjudicadas hace mucho tiempo por esta situación. “Estamos perjudicados hace rato. Hay algunas farmacias que ya tienen los créditos cortados. La farmacia tiene un intermediario que se llama droguería. Al no tenerla, cuando compramos el medicamento, lo expendemos y lo tenemos que comprar ese día. A los 15 días hay que pagarlo. Si no tengo la nota de crédito, lo tengo que abonar de mi bolsillo. Eso sucedió los últimos tres meses”.

Para finalizar resumió: “Hay farmacias que ya no pueden atender ni a los pacientes de PAMI ni a ningún otro paciente. Porque al no poder comprar, no la tienen. El 31 de diciembre se acaba el contrato y pretendemos tener injerencia en el mismo, porque en definitiva, el que está en contacto con el paciente es el farmacéutico”.

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