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Un frustrado ladrón fue perseguido por dos vecinos que fueron testigos directos del accionar violento del individuo. Golpeó a una mujer arrojándola al piso y también a un niño de 7 años a quien le sustrajo su Teléfono celular. ¡Por favor, no me peguen más, no voy a joder más, por favor, sáquenme de acá!, gritaba mientras efectivos policiales lo tenían reducido.

De no haber mediado la oportuna intervención del móvil 891 con dos mujeres policías, otra pudo haber sido la suerte de un frustrado ladrón que en la tarde de ayer fue perseguido por dos vecinos –y primos entre sí– de la calle Cayelli casi Kennedy que fueron testigos directos del accionar violento del individuo que sorprendió a una mujer y su sobrino de 7 años cuando descendían de un vehículo, golpeó a la mujer arrojándola al piso y también al niño a quien le sustrajo su teléfono celular.

El ladrón fue perseguido por algunas cuadras por los dos primos en una camioneta Peugeot, hasta que lograron darle alcance y reducirlo sobre calle Jauretche, casi La Prensa, y entonces aparecieron familiares de las víctimas y vecinos que empezaron a golpear brutalmente al ladrón.

-¡¡Por favor, no me peguen más, no voy a joder más, por favor, sáquenme de acá!!!

Tal vez si se hubiera tratado de la escena de alguna película policial muchos curiosos le hubiesen prestado menos atención, pero se trataba de algo real y en vivo y en directo. Ocurrió ayer tarde a eso de las 18:40 aproximadamente, en momentos que el personal policial de la Comisaría Tercera andaba en otro límite de su jurisdicción por el asalto a un comercio en Kennedy y Congreso. En este caso, sobre calle Cayelli casi Kennedy, descendía una joven mujer de su automóvil Chevrolet Corsa azul junto a su sobrino de 7 años, cuando abruptamente un sujeto la golpea desde atrás, arrojándola al piso, y luego se abalanza sobre el sobrino de 7 años que la acompañaba y que también es golpeado y su teléfono celular arrebatado.

El accionar del delincuente fue observado por Jorge y Bruno B., dos primos que no titubearon en perseguir al ladrón y que subieron a una camioneta Peugeot. “Lo agarré a dos cuadras, vi cuando le pegó a una señora y a un nene y lo corrimos con mi primo y acá lo agarramos y luego vino la mamá del nene y otros vecinos…” relataría Jorge (50) a Crónica en momentos que ya la policía había tomado partido y se había encargado del sujeto aprehendido con el rostro desfigurado por golpes y un río de sangre se arrastraba desde la vereda donde estaba tendido en el piso hasta la cinta asfáltica de la calle.

Lloraba y vociferaba el frustrado ladrón “¡¡Por favor, no me peguen más, no voy a joder más, pero por favor, sáquenme de acá!!!” Les pedía a los policías que lo esposaran y pedía por sus derechos que le llamen a su abogado mientras en el esfuerzo por levantarlo para cargarlo a un patrullero, se le caía el teléfono celular que la desesperada madre del niño de 7 años, señalaba como de propiedad familiar.

No trascendieron datos del malherido ladrón que seguramente antes de ser conducido a la dependencia policial, debieron trasladarlo al Hospital Regional para ser examinado de la terrible golpiza a la que lo sometieron vecinos del barrio Pueyrredón.

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