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Pasadas las 17:30 de ayer los efectivos iniciaron una requisa habitual en los calabozos de la dependencia de la calle Viamonte y Rivadavia, la cual se tornó accidentada ante la reacción de cuatro presos. Según explicaron las autoridades policiales, los uniformados detectaron facas que tenían escondidas los internos.

Ante esa situación, uno de los detenidos le propinó un golpe de puño a un policía y se desencadenó la intervención con la presencia de más empleados que ingresaron a controlar al grupo de presos. En forma de protesta, uno de ellos prendió fuego un colchón y se produjo un principio de incendio.
El episodio se habría descontrolado y la guardia de la Seccional Segunda pidió urgente ayuda a las restantes comisarías, así como la presencia de los Bomberos Voluntarios. De esa forma arribaron tres dotaciones, una camioneta del grupo Infantería y otros patrulleros.

No obstante, la situación fue controlada rápidamente por los propios empleados de la comisaría, y los voluntarios sofocaron los últimos resquicios del siniestro dentro de un calabozo, se informó. No hubo heridos y desde la Unidad Regional anoche evaluaban el traslado de los presos que originaron el incidente.

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