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Hay un sector específico del banco de arenilla, que está a mitad del faldeo, que tiene fracturas y signos de movimiento que indican que se puede producir un movimiento localizado y que ese movimiento podría llegar a alcanzar la ruta. No es una cuestión de una emergencia, se ha agravado, agudizado con las precipitaciones, pero es un tema que con criterio preventivo sí hay que abordarlo para estabilizar ese lugar específico, dice el geólogo Néstor Hirtz al ser consultado por el estado del Cerro Chenque tras el temporal, refiriéndose al faldeo del extremo norte.

Hirtz es titular de la cátedra Geología Aplicada I de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), uno de los principales impulsores de la obra del aterrazamiento del Chenque que permitió que durante el temporal no colapsara el centro de la ciudad.

El estado del cerro, ícono de Comodoro Rivadavia, preocupa a las autoridades, principalmente porque bordea al centro y a la ruta Nacional Nº 3, arteria que en más una ocasión ha sido testigo de su desmoronamiento parcial, como sucedió en febrero de 1995 cuando la ciudad quedó dividida por un derrumbe.

Por el momento el foco está puesto en la ladera norte, pero también en el faldeo este, confirmó el geólogo. “Queda pendiente toda la estabilización del frente este, que mira al mar. Pero este es un sector particularmente con cierto grado de peligrosidad en cuanto a que se puede llegar a desprender; entonces hay que abordarlo con carácter de más urgencia» sentenció.

Fuente: El Patagónico

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