Jugo de frutas: el «prohibido» menos pensado a la hora de una dieta

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Puede que resulte sorprendente, pero tanto la OMS como la Asociación Americana del Corazón y la Asociación Americana de la Diabetes relacionan el consumo de jugos de frutas con la obesidad. Para obtener un vaso de jugo deberán exprimirse tres o cuatro piezas de fruta, y eso hace creer que es una bebida muy sana. Sin embargo no sería tan así.

Ocurre que al obtenerse el jugo, lo que hay es agua con todo el azúcar de esos alimentos, y nada de su fibra. «Cuando alguien bebe un vaso de jugo de naranja se está tomando, muchas veces de un trago, el azúcar de tres naranjas, unos azúcares que se absorben demasiado rápido y provocan una respuesta metabólica diferente a la que se da cuando se come una naranja entera. Además, al no tener fibra, no genera sensación de saciedad: nunca se comerían tres naranjas de golpe». Así lo explicó Manuel Moñino, presidente del Comité Científico de la asociación 5 al día, una organización sin fines de lucro que desde el año 2000 fomenta en España el consumo diario de frutas y hortalizas frescas.

En la misma línea, en 2016, el portal MedlinePlus publicó que un adulto puede engordar hasta cinco kilos al año si bebe dos jugos naturales de naranja al día sin reducir su ingesta calórica o hacer más ejercicio.

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