Con la declaración de testigos, se reanudó el juicio por la tragedia de Austral que dejó 74 muertos

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Treinta y cinco funcionarios vinculados al sistema de aviación civil volvieron a sentarse esta mañana en el banquillo de los acusados luego del receso judicial por la pandemia de coronavirus, en la reanudación del juicio oral y público por el delito de estrago doloso por el que están acusados por el siniestro del vuelo 2553 de Austral, que se estrelló en Fray Bentos en 1997 y causó 74 muertes.

La instancia oral, que comenzó en marzo del año pasado luego de varias dilaciones y tras más de 20 años de la primera investigación judicial a cargo del entonces juez federal de primera instancia Jorge Ballestero, se reanudó hoy de manera virtual con la presencia de dos testigos que aportaron la defensa y la querella.

En primer término, declaró Felix Pibernat, jefe de la Aerolínea e instructor de la Gerencia de Instrucciones de la empresa Austral, que entrenó a los pilotos fallecidos; y luego, Rubén Mario Montenegro, extitular de la Fuerza Aérea Argentina.

Pasadas las 10, el debate se reanudó mediante la plataforma de videollamadas Zoom, presidido por el Tribunal Oral Federal (TOF) 5 de la ciudad de Buenos Aires, integrado por los jueces Daniel Obligado (presidente), Adriana Pallioti y José Martínez Sobrino, además de los abogados de las partes.

El debate se extendió hasta las 15, cuando se pasó a un cuarto intermedio hasta el 20 de este mes, según informó el juez Obligado antes de cerrar la sesión de Zoom, que tuvo algunos inconvenientes técnicos, pero permitió desarrollar el debate entre las partes.

Estos dos testigos aportaron datos sobre la preparación de los pilotos, el entrenamiento que disponían y ciertas características de la aeronave, con el objetivo de intentar dilucidar si fue un error humano como afirman los imputados o un desperfecto mecánico en el avión por el congelamiento del tubo de Pitot» (sensor de velocidad), principal hipótesis de las autoridades uruguayas.

El juicio por «estrago doloso» investiga la responsabilidad de 35 exfuncionarios nacionales y directivos de Austral, que entonces era manejada por la empresa española Iberia, por el accidente del vuelo 2553 de Austral Líneas Aéreas, que se estrelló el 10 de octubre de 1997 y provocó 74 muertos.

El avión McDonnell Douglas DC-9-32, con matrícula argentina LV-WEG, se precipitó a tierra en la estancia Nuevo Berlín, zona rural cercana a la ciudad uruguaya de Fray Bentos, cuando se dirigía desde Posadas hacia el Aeroparque Metropolitano de la ciudad de Buenos Aires.

Las personas imputadas son Manuel Morán Casero (expresidente de Austral), Mario Sruber (exvicepresidente de la empresa), y los entonces directores de Austral Walter Hayas, Mario Cardoni, Gabriel Pérez Junqueira, Fernando Mayorga, Javier Monzón, Ángel Sanchís Herrero, Javier Loza de la Cruz (Área Técnica) y Jorge Fernández (Mantenimiento).

También están involucardos Ricardo Embón (exgerente Planeamiento de Austral), Andrés Arribillaga (exinstructor de la compañía aérea), Juan Manuel Baigorria (exdirector nacional de Aeronavegabilidad-DNA), Carlos González (exdirector de fomento y habilitación DNA), Danilo Wenk (exdirector de certificación Aeronáutica DNA) y Hugo Adib (exjefe división ingeniería DNA), y los ya fallecidos Raúl Mújica (exdirector de la aerolínea) y Justo Díaz (exdirector de coordinación técnica DNA).

La lista se completa con Carlos Carmenini y Norberto Sotelo Ossa (exdirectores de Aviación de Transporte DNA), Eduardo Sánchez Ara (excoordinador del Proyecto de Certificación), Miguel Gaitán (exjefe de División Producción DNA), Guillermo Destefanis, José Garrido, Héctor Gerling, Juan Fortuny, Enrique Ventura de Anchorena (ecgerentes de operaciones de Austral), Pablo Chini y Norberto Nieves (exgerente y exauditor de aseguramiento de calidad de la compañía aérea).

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