Se fue un tipazo, se fue un amigo

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Me dicen: «Encargate vos de ese payaso de Menem».

Estoy entrando con varios companeros al Hotel Centenario, a ver si lo encontrabamos. Justo entraba también él con Hernández y varios más.

Le digo: «Soy Tatín López Salaberry, me dijeron que te atienda. ¿Te querés quedar en el hotel o querés venir conmigo a mi casa de la playa?».

No nos conocíamos y me dice: «Bárbaro, nos vamos con vos».

Se iba a quedar dos días y se quedó una semana.

Salíamos a caminar por Playa Unión, y me decía: «Tatín, nos tenemos que preparar porque en el 89 voy a ser Presidente».

De ahí en más nunca nos separamos. Siempre estuvimos juntos, y cuando él terminó en el 99, yo dejé de hacer política.

La Patagonia le debe a él la mejor medida que se dio en la historia hacia la región: el descuento del 50 por ciento de las naftas. Unica medida que le llegó a todo el mundo, el empleado, el jubilado, el empresario.

Me trajeron una idea y armé todo un proyecto donde, si bien esa era la frutilla del postre, la completábamos con un sinnúmeros de medidas como nunca en la historia se había hecho hacia la Patagonia.

El fue el primero que se convenció, y de ahí en más le dio la orden a Economía que se plasmara tal medida, y la lanzamos primero en Río Gallegos y después en Puerto Madryn.

A él la Patagonia se la debe.

Podría escribir mucho del político, del amigo, de la lealtad, en algún momento lo haré.

La historia lo reivindicará.

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