Inicio Nacionales Un vuelo clandestino atravesó 600 kilómetros de espacio aéreo argentino

Un vuelo clandestino atravesó 600 kilómetros de espacio aéreo argentino

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El 20 de agosto pasado, a mediatarde, las alarmas se encendieron cuando un TAI (Tránsito Aéreo Irregular) surcó por tres horas unos 600 kilómetros del espacio aéreo argentino con total impunidad. El hecho, celosamente mantenido en reserva por la autoridades de la aviación civil (EANA/ANAC), fue dado a conocer a Infobae por una alta fuente del Ministerio de Seguridad de la Nación.

Mientras las autoridades realizaban tareas rutinarias de control de tráfico y a plena luz del día, una aeronave no identificada ingresó procedente de Paraguay y con rumbo sur-este. A una velocidad de aproximadamente 200 kilómetros por hora, el vuelo clandestino cruzó por la provincia de Chaco, continuando sobre la provincia de Corrientes y se perdió su rastro a la altura de los Esteros del Iberá: por su trayectoria, se estima que la máquina se adentró en el estado brasileño de Rio Grande do Sul.

“Estamos acostumbrados a este tipo de detecciones, pero esta llama la atención por dos motivos. En primer lugar porque volaba a 6000 pies (unos 2000 metros), lo que demuestra que no intentaba esquivar los radares, y en segundo lugar por la impunidad con la que cruzó unos 600 kilómetros del espacio aéreo argentino”, indicó uno de los operadores del sistema de control consultado por Infobae.

En el momento de los hechos, la Fuerza Aérea tenía apostados en Posadas (Misiones) dos interceptores turbohélice “Pucara”: del análisis de la situación efectuada por las autoridades a cargo del control aéreo, se determinó que la interceptación no sería factible, por lo que solo quedó adoptar una actitud pasiva frente a una clara violación de la soberanía aérea del País.

Si bien Argentina no cuenta con una ley de derribo de aeronaves no identificadas que, luego de reiteradas advertencias se nieguen a aterrizar, lo que sí se encuentra plenamente vigente es un protocolo de interceptación de vuelos furtivos. Esta tarea se realiza en general con los ya mencionados Pucará, más aviones Pampa y Tucano. Pero según varios pilotos consultados, los tres tipos de máquinas adolecen de severas limitaciones de velocidad para la tarea.

“Un clásico Lear Jet de uso ejecutivo desarrolla hasta 900 km/h mientras que un Pucará apenas alcanza los 500. Para hablar seriamente de interceptar deberemos contar con máquinas supersónicas que alcancen cuando menos los 2000km/h”, explicaron fuentes de la Fuerza Aérea a Infobae.

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