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La razón fue la víspera de San Cayetano. Pero el mensaje terminó siendo de lo más terrenal. El Papa le envió hoy una carta al jefe de la Iglesia argentina, monseñor José María Arancedo, donde advierte que “seguimos viviendo momentos en los cuales los índices de desocupación son significativamente altos”.

El próximo domingo se recuerda al patrono del trabajo. Y por eso Francisco le escribió al titular de la Conferencia Episocopal Argentina. Además de recordar que la lucha contra el desempleo está lejos de ser superada -como suelen recordar los índice de la UCA, vinculada a la Iglesia-, el Papa aprovechó la misiva para condenar a los que “viven de arriba”.

Lo hizo con su habitual lenguaje llano: . “La sabiduría de nuestro pueblo usa un dicho para calificar a quien, pudiendo trabajar no lo hace: ‘Ese vive de arriba’. Y nuestra gente menosprecia a quienes ‘viven de arriba’, porque arteramente atisban en ellos una cierta falta de dignidad”.

En la carta difundida por la Sala de Prensa de la Santa Sede, Jorge Bergoglio recuerda sus 7 de agosto cuando era Arzobispo de Buenos Aires.

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