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“Negro” y “Fito” continúan alojados en su abrigada cucha construida sobre la vereda de la calle Rementería al 2600. A pesar de que la intimación judicial de 24 horas para que los habitantes de la vivienda la desarmaran ya venció, ayer no se presentó ningún inspector municipal. La dueña del domicilio reiteró: “no la vamos a tocar”.

La insólita intimación que efectuó un inspector de la Unidad de Gestión Municipal (UGEM), dependiente de la Subsecretaría de Medio Ambiente, se efectuó el lunes por considerar la obstrucción de la vereda. Lo curioso es que la mayoría de los frentistas de ese sector estacionan sus vehículos sobre la vereda.

En el acta de constatación de la infracción, el municipio dispuso de 24 horas para retirar la cucha de la vereda, si no iba a multar a los propietarios del domicilio. Lejos de ello, los inspectores no volvieron a dicho lugar como prometieron y los hijos de los propietarios de la vivienda tampoco retiraron la cucha que armaron con ladrillones, madera, una alfombra y nylon.

Mirna reiteró que si continúan los días lindos retirarán la cucha como ya lo hicieron el año pasado. “Los perros no joden a nadie”, apuntó la mujer que agregó que sus hijos están muy enojados porque adoran a los canes.

Parece ser que los inspectores no se fijaron que la mayoría de los automóviles se encuentran estacionados sobre ambas veredas de la calle Rementería, sí invaden la vereda.

Además, “Negro” y “Fito”, señaló Mirna, son dos animales queridos por todos los vecinos, quienes le dan de comer. Estos “cuidan la cuadra de personas ajenas al barrio”, señaló la mujer.

Fuente: El Patagónico

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