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Cuando todas las piezas encastran, el efecto puede ser mágico. Aparece un punto crucial en la vida de cualquier persona, un antes y un después. El pequeño Iker Benjamín, con apenas cinco años, es hoy un inquieto alumno del Jardín de Infantes Nro. 460 “Tatu Maramba” de la ciudad de Sarmiento. Un alumno más que dibuja, juega y comparte; hiperactivo, curioso e independiente. Un multideportista que practica natación, fútbol y paddle y que se autoreconoce como “vegetariano” por su escasa adicción a todo tipo de carnes.

Ni se habla de integración ya que esto parece sobreentendido por ese criterio único de los chicos y porque sus padres, le han planteado una vida sin barrera, ni limitaciones. Vive con su mamá Nannette Szlapeliz, apellido tradicional de la Colonia, en el barrio 72 Viviendas.

Sus días transcurren con normalidad. La rutina de “pueblo grande”; los horarios de rigor y sobre todo, el esparcimiento donde la tablet responde cada una de sus preguntas y lo acerca al mundo “de los grandes”.

El caso de Iker no es el único. Pero su familia entiende que contar su historia, puede ayudar a quienes pudieren padecer alguna discapacidad –expresión solo relativa- similar o quienes no hayan tenido aún acceso a la información y a los medios correctos.

“Nació con una malformación congénita en su mano izquierda. Desde chico fue sometido a estudios y a intervenciones quirúrgicas pero siempre fue estimulado, entendió que debía manejarse solo y que podía resolver las situaciones que se le planteaban”, cuenta su mamá quien agrega que la obra social le costeó una primera prótesis rígida. “Lo pensamos como algo estético pero no la aceptó. El quería una que se moviera”.

A través de Facebook y con mucho de perseverancia, Nannette estableció el contacto con Atomic Lab y a través de ésta, con el mismísimo Gino Tubaro, el joven y notable inventor argentino que ideó un diseño de prótesis de mano funcionales impresas en 3D. Gino, ya reconocido y premiado por sus trabajos, se encargó de alentar el viaje y de garantizar el éxito de la experiencia en el evento denominado “Manoton”.

“Desde el 27 de junio que nos avisaron, no pude dormir. Estuve muy ansiosa aunque traté de no transmitírselo a mi hijo. Nunca nos habíamos subido a un avión, fue la primera vez que viajamos a Buenos Aires”, detalló la joven mamá, estudiante del Profesorado en Educación Especial. En éste aspecto, agradeció a la Municipalidad de Sarmiento y en especial al intendente Ricardo Britapaja y a su equipo por haber costeado y gestionado los pasajes.

Así Iker y su mamá llegaron hasta las oficinas de Microsoft en Capital Federal para ser parte de la primera edición del “Manotón” y vivieron un emocionante proceso: el de ensamblar su propia prótesis ortopédica luego impresa en 3D para ser cedida gratuitamente. Casos de diferentes puntos del país confluyeron con el único fin de mejorar las condiciones de vida de los menores y sumarlos a una idea que ha encontrado eco en instituciones y empresas como la propia Fundación Messi.

El proceso en el que intervino cada niño con su familia demandó alrededor de 40 minutos a modo de “juego” pero teniendo en cuenta modelos y características de cada caso, con veinte voluntarios elegidos. Se utilizaron piezas 3D, pegamento, velcro y herramientas varias para luego mediante un software 3D y una tarjeta micro SD llegar a la impresión horizontal por capas. Que cada futuro portador de la prótesis haya intervenido durante el proceso de confección, representa uno de los aspectos a destacar. “Había un grupo de colaboradores en cada mesa que ayudaban a armar las prótesis. Todo se hizo como un juego en el que los chicos participaron. Previamente había enviado características, medidas de la mano de Iker”.

Las prótesis artificiales fueron donadas sin cargo y tienen aproximadamente un año de vida útil debido a las roturas comunes por el uso o el natural crecimiento de las extremidades. De hecho, Nannette cuenta que aunque la utilización del implemento es cuidado, no puede evitarse el deterioro de alguna pieza. “Él la lleva al jardín y se cayó; estamos contactados con Gino para reemplazar la parte que se rompió. Iker se quejaba de que no podía utilizar por ejemplo el cuchillo para cortar la comida. Por lo demás, es un nene que habla como un adulto, hace las preguntas más insólitas y es sumamente independiente. Siempre le hice entender que no hay imposibles, que todos podemos hacer lo que nos propongamos”.

Iker es hincha “incorruptible” de Boca y un diestro nadador; también juega en la categoría 2.010 del Deportivo Sarmiento con chicos que le llevan casi un año. Amante de los fideos y el brócoli con queso resiste al consumo de carne justo en su ciudad, casi un paraíso de la cocina patagónica con el cordero como embajador.

“¿El futuro? –plantea Nannette a JORNADA-. Nunca lo había pensado hasta ahora pero lo imagino liberal, decidido y muy orgulloso. Podrá hacer lo que quiera con libertad. Yo siempre acepté a mi hijo tal cuál es y le digo a las madres en alguna situación similar, que siempre tienen que estar y lucharla”. Si es por estímulos y por afecto, el pequeño Iker vive en el mejor de los mundos. Y podrá estrecharse en el abrazo más cálido con quien se lo proponga. O levantar el pulgar dando a entender que los límites no existen.

Inventor solidario

Gino Tubaro no es un desconocido en el ambiente tecnológico. Se lo considera un “inventor” innato que comenzó de forma casera, armando y desarmando planchas hasta llegar al reconocimiento absoluto en el mundo de la ciencia. El propio presidente americano Barack Obama elogió la tarea que realiza en su base de operaciones, el Centro Metropolitano de Diseño situado en Barracas.

Fue reconocido por el Instituto Tecnológico de Massachusetts y ganó un premio de History Channel que le permitió financiar parte de sus proyectos y fundar Atomic Labs, su propia plataforma online donde recibe solicitudes de todo el mundo para realizar prótesis a medida y prácticamente gratis.

Su propia iniciativa lo mantiene en pleno desarrollo de un traductor de texto en sistema Braile y una original remera antiinfarto llamada “Exo-Shirt”. Proyecta confeccionar 1.500 manos para satisfacer la demanda y responder a la extensa lista de espera que incluye a chicos y adolescentes.

Y en el futuro diseñar brazos completos; piernas y pies para quienes lo necesiten. Pura creatividad argentina para ayudar.Fuente:Jornada

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