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spués de la tempestad, llega la calma. A tres semanas de la abrupta salida de Isela Costantini de la conducción de Aerolíneas Argentinas, la empresa terminó de formar su nuevo cuerpo directivo. Se formalizó la asamblea de accionistas en la que se aceptó la renuncia de la ex CEO de General Motors y finalmente se nombró a Mario Dell ‘Acqua como gerente general y presidente del directorio de la empresa.

Mario Dell’ Acqua sustituirá como presidente de Aerolíneas Argentinas a Isela Constantini, quien anunció su dimisión al frente de la compañía estatal por “problemas personales”, informaron fuentes oficiales.

El nuevo titular de Aerolíneas Argentinas se desempeñó hasta este martes como presidente de Intercargo, la empresa estatal que presta servicios en tierra a la línea de bandera.

Según informó el Ministerio de Transporte, Dell´Acqua, de 62 años, es Ingeniero Industrial por el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), dónde se egresó con Medalla de Oro. Posteriormente realizó estudios de postgrado en Harvard, dónde desarrolló un PMD (Programme of Management Development).

Con 38 años de experiencia, Dell’ Acqua fue directivo del Grupo Techint, dónde empezó en 1979 cómo Ingeniero de Campo. Se desempeñó en distintos cargos directivos a nivel nacional y regional hasta el 2008, año en el que ocupó la Dirección General de Techint México. Entre 2009 y 2011 fue director de Inversiones de Ternium Brasil y entre 2012 y 2014 fue Director de Mineración de USIMINAS.

La otra novedad es la vicepresidencia del Directorio. El cargo quedó en manos de Siro Astolfi, un abogado que se recibió en la Universidad Católica Argentina y que hasta ahora se desempeñaba como socio de Bruchou, Fernández Madero & Lombardi (BFM&L), uno de los estudios jurídicos más importantes de la Argentina.

Astolfi no tendrá funciones ejecutivas ya que el cargo solamente le da tareas dentro del órgano directivo de la empresa. Será el sucesor de Manuel Álvarez Trongé, uno de los ejecutivos a los que el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, apartó tras la salida de Costantini.

La llegada del abogado despertó polémica ya que el socio principal de BFM&L, Enrique Bruchou, fue uno de los que salieron en aquellas recordadas fotos de 2008 cuando el Estado se hizo cargo de la gestión de Aerolíneas Argentinas, entonces en mano del Grupo Marsans. Todavía se hablaba de una recompra de acciones por un determinado precio y una administración en la que tuvieran participación todas las partes. En ese momento Bruchou representaba a un banco que tenía interés en la operación. De hecho, en la foto que se publicó del acto en el que se comunicó el acuerdo había tres personas sentadas en la mesa: el entonces secretario de Transporte, Ricardo Jaime; Eduardo Aranda, hombre de confianza de los dueños de Marsans, y el propio Bruchou. Sin embargo, a poco de andar aquella administración, la compañía se estatizó y el estudio de abogados, se retiró. Desde ayer, uno de sus socios es vicepresidente y la polémica revivió.

En la asamblea también se confirmó la continuidad de Gustavo Di Cio como director, un consultor del mercado aerocomercial dueño de la empresa Abiax Air. El ejecutivo fue nombrado hace dos meses y el su momento cuando Dietrich lo apadrinó al cargo, también fue un motivo de una pequeña discusión entre el ministro y Costantini.

En los pasillos de la empresa todos están en el período de “adaptación”. La conducción de Dell ‘Acqua poco tiene que ver con la de su antecesora. Cuentan que tiene una toma de decisiones rápida y concreta. Costantini era cultora de la consulta antes de decidir.

Otro de los cambios tuvo que ver con la gerencia de Recursos Humanos. La salida del también ex Latam Daniel Maggi del cargo fue una de las medidas que tomó Dietrich cuando inició el proceso de cambios. No estaba de acuerdo con la gestión que había llevado adelante en las paritarias de 2016. En su reemplazo asumió Juan Uribe, un hombre que estaba a cargo de ese área en el Ministerio de Transporte. Llegó, claro está, con la venia ministerial.

La negociación paritaria ya cerró pero aún tiene un gremio pendiente. Se trata de uno de los que agrupa a los mecánicos de Austral. De ahí que en medio de la temporada fuerte de vuelos se puede apreciar en las pizarras el cartel de demorado en algún vuelo de Austral. Se trata de quites de colaboración en la jornada laboral que se dan en medio de la negociación abierta y que generan retrasos en la disponibilidad de los aviones.

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